Las principales ciudades de Ecuador amanecieron ayer en medio de una protesta de cientos de policías en rechazo a la llamada Ley de Servicio Público, aprobada el martes por la Asamblea Nacional de Ecuador, que retira condecoraciones y bonos a los policías.
La denominada Ley Orgánica de Servicio Público fue aprobada en la Asamblea con 115 votos.
El punto más polémico era el pago en bonos del Estado a las jubilaciones de los servidores públicos. El Legislativo ratificó el texto original, pese a las críticas.
En la norma se hizo una aclaratoria en torno al mecanismo de pago de las indemnizaciones que percibirán quienes se acogieran a la jubilación, que concentró las críticas de la oposición y de los propios funcionarios públicos.
Este polémico ítem determina que para los servidores públicos que tengan 70 años en adelante el pago de sus indemnizaciones será en efectivo. Mientras que los de 65 a 69 años recibirán un 50% en efectivo y el resto en bonos del Estado.“Nosotros queremos que se derogue la ley aprobada por el Legislativo. Vamos a estar aquí hasta cuando sea necesario”, dijo a la AFP un policía que pidió no ser identificado, en medio de un tumulto en el que estallaron bombas lacrimógenas.
Los agentes, varios de ellos movilizados en vehículos y motocicletas, impedían hasta anoche que el presidente ecuatoriano abandonara el hospital para ser trasladado hasta el Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo.
El Gobierno de decretó el Estado de excepción con el fin de hacerle frente a la situación.
Dialogan con Correa
Según el diario El Comercio de Ecuador, una comitiva de los policías dialogó ayer por la tarde con el presidente Correa. En el patio del hospital de la Policía, un portavoz dijo que se había acordado con el mandatario mantener el sistema de bonificaciones y mérito, que motivó la paralización de los policías.
La comisión salió complacida del diálogo con el mandatario por su apertura al diálogo y pidió a los policías que desistieran de la medida de hecho. Los uniformaron abuchearon al portavoz de la comisión incrédulos de que se les restituyan los derechos que se le quitaron.
La crisis continuaba anoche.