Barack Obama llegó a Washington, al final de un recorrido por la fría costa atlántica en su camino a la asunción, siguiendo la ruta histórica del presidente Abraham Lincoln.
Las multitudes soportaron temperaturas congelantes para saludar a Obama a lo largo de su recorrido de 220 kilómetros desde Filadelfia hasta la capital estadounidense. Dentro de tres días asumirá como el sucesor de George W. Bush.
Al inicio del recorrido, Obama prometió traer al país una 'nueva declaración de independencia', libre de prejuicios, discriminación y visiones estrechas.
El viaje incluyó una escala en Delaware, para recoger al vicepresidente electo Joe Biden y otra en Baltimore para un discurso, donde dijo: 'Busquemos juntos una mejor vida en nuestro tiempo'.
Obama hizo referencia a un linaje de gigantes al apelar en favor de seguir 'no a nuestros fáciles instintos, sino a nuestros mejores ángeles', en un eco del primer discurso de Lincoln. Asimismo, pasó revista a los retos que les esperan y prometió actuar 'con feroz urgencia', una frase empleada muchas veces por el reverendo Martin Luther King hijo, el activista por los derechos civiles.
La jornada triunfal para el mandatario electo inicia los actos previos a su asunción el martes, como el primer presidente negro de Estados Unidos.
En un vagón estilo antiguo, Obama llevó consigo las esperanzas de una nación que ha sufrido guerras, teme a la recesión y espera un mejor futuro.
Biden habló por muchos cuando dijo que estaba emocionado por la asunción del martes y luego, abrumado por el reto presentado, agregó: 'Creo que debemos estar listos para el miércoles'.
Obama era todo sonrisas y confianza durante el recorrido, llegando a cada una de sus escalas en busca de lecciones de la historia. En Filadelfia señaló los riesgos enfrentados por los hombres que declararon la independencia del dominio británico.
En Wilmington reconoció al primer estado que ratificó la Constitución. Y en Baltimore homenajeó a los soldados del Fuerte McHenry, quienes hicieron retirarse a la Armada Británica e inspiraron el poema que se convirtió en el himno nacional.
Los retos
Obama también dijo estar consciente de los retos que enfrentará. Habló de la crisis económica, la guerra en Irak y Afganistán, 'una que debe ser terminada de manera responsable, una que debe ser conducida sabiamente', y se refirió a la amenaza del calentamiento global y la dependencia estadounidense hacia el petróleo extranjero. Le dijo a la multitud reunida en Filadelfia que el mismo idealismo mostrado por los fundadores de la nación era necesario para responder a las dificultades de la actualidad.
'Reconocemos que retos tan grandes no serán resueltos rápidamente. Habrá salidas en falso y retrocesos, frustraciones y decepciones. Y se nos pedirá demostrar paciencia aunque actuemos con una fiera urgencia', dijo Obama.
En su discurso semanal por radio e Internet, Obama dijo que la ceremonia del martes es un rito de transición que el país realiza cada cuatro años como manifestación de sus ideales democráticos, y que no se le debe dar por sentado.
'Debemos recordar que nuestra nación fue fundada en una época de reyes y reinas, y aún hoy miles de millones de personas en el mundo no pueden concebir que sus gobernantes entreguen el poder sin lucha o derramamiento de sangre', dijo. Antes de que subiera al tren, el equipo de transición emitió el último mensaje radial y en video del Presidente electo. 'Sabemos que éstos son tiempos de grandes retos para el pueblo estadounidense', dijo. 'Nos esperan días difíciles y enfrentaremos días aún más difíciles', recordó a sus compatriotas.