31/01/2026
12:29 AM

El Golfo de Fonseca se queda sin bancos de pesca

La explotación incontrolada obliga a los pescadores a penetrar en aguas internacionales porque ya no hay especies, pero son capturados o multados.

Sencillamente no hay recursos marinos. La crisis golpea a tres mil pescadores artesanales en el Golfo de Fonseca debido a que cada vez hay
menos que extraer de las aguas del Pacífico.

Lo único que les queda es faenar en aguas internacionales para alimentar a sus familias y generar ingresos para subsistir. Las 24 zonas de pesca del lado

hondureño, como el Canal de Ratón, Frente a Cedeño, Las Boyas, Los Hileros y Los Playones empiezan a sufrir por la explotación indiscriminada que se ha dado en
esos puntos, donde el pescador apenas saca lo necesario para alimentar a su familia, pero no para vender.

Son unas 860 pangas o lanchas que diariamente salen a recorrer las aguas, viajan en embarcaciones que son construidas de madera y otras de fibra de vidrio. Un
24.5% de ellos se desplazan remando, y el 75% utiliza motores.

Un informe de la actividad pesquera en la zona del Golfo elaborado por la Secretaría de Agricultura establece que la producción pesquera anual se estimó en unas 4,200 toneladas métricas (8.8 millones de libras), de las cuales, 3,400 (7.6 millones de libras), fueron de peces y 568 (465 mil libras) de camarones,
curiles y punches. A diario un pescador genera ingresos que oscilan entre los 150 y 300 lempiras, la mayor parte por la venta de peces y camarones.

Los pescadores en la zona solo pescan en sus aguas en un pequeño canal que llega hasta la isla salvadoreña de Meanguera. Los bancos de peces en aguas
hondureñas se acaban y los pescadores se desplazan más lejos provocando la explotación incontrolada de los recursos marinos.

A esto se suman los riesgos cuando los hondureños son detenidos por la Fuerza Naval de Nicaragua, cuando son sorprendidos faenando en aguas internacionales.

Hoy los pescadores buscan una salida, se organizan y busca homologar procedimientos para que los tres países -Honduras, El Salvador y Nicaragua- de manera
conjunta, establezcan vedas y permitan la pesca controlada.

Tres organizaciones de esos países: Fundación Líder de Nicaragua, Fundación Prodefe y el Comité de Desarrollo Flora y Fauna del Golfo de Fonseca (Codefagolf),
trabajan por proteger los recursos y asesoran legalmente a los pescadores.

La problemática

“La pesca tiene que ser en aguas internacionales, ya en Honduras no hay nada que pescar aunque vengamos de día o de noche. Por eso vamos a la zona fronteriza,

aunque los países vecinos digan que son dueños y nos capturen”, expresó Roberto López, un pescador artesanal que tiene 25 años de faenar en el Golfo de Fonseca.
Como él, cientos de pescadores muestran preocupación orque su fuente de empleo se acaba.

El fallo de La Haya de 1992, en su parte resolutoria, en el párrafo número 432, decidió la situación legal de las aguas del Golfo de Fonseca, que según la Corte es

de soberanía conjunta y están sujetas a derechos conjuntos de los tres estados del Golfo, está pendiente la delimitación del área pertinente para evitar conflictos
que afecten a los pescadores.

A 21 años del fallo no hay señalización, ni se han colocado boyas que indiquen a los pescadores cuando han invadido las aguas de los países vecinos.

“De nada sirve que digan que tenemos salida en aguas internacionales si no la hay. Me han agarrado varias veces en Nicaragua y nos han quitado hasta las
redes y ellos mismos las venden a otros. Nos toca pagar 500 dólares de multa, por pescar en lugares prohibidos.

Somos más de tres mil pescadores que salimos de Amapala a pescar, desde Zacate Grande y somos los afectados. No hallamos qué hacer, solo aguantamos”,

refirió López. Los pescadores salen desde las 5:00 am y se quedan en alta mar hasta que anochece, muchos regresan a sus hogares sin nada. Las

más de 12 horas en el mar no les permiten pescar ni para comer. “El Golfo se queda sin especies, y donde podemos obtener producto está en aguas internacionales,
pero si vamos nos capturan y perdemos todo. Es un gran problema el que enfrentamos, son familias enteras que dependemos de la pesca. Es una aventura venir a pescar cada día porque a veces nos vamos sin nada”, contó Pablo Morán.

Alternativas Ante la problemática que enfrentan los pescadores, Codefagolf viene trabajando en su concientización para el uso ordenado del recurso marino. Dentro de

sus logros destaca la creación de la Unión Regional de Cooperativas de Pescadores Artesanales del Golfo de Fonseca (Urpagolf), que aglutina a 420 socios de 22

organizaciones legalmente constituidas. “Todos somos responsables del desastre que se ha dado en el Golfo, el uso de explosivos ha venido a afectar el recurso y por
eso ahora los pescadores avanzan a aguas internacionales”, dijo Saúl Montufar, vicepresidente de Codefagolf.

La organización asegura que trabaja en un proceso trinacional para vedar la pesca de manera homologada y analizar qué especiesserían las que estarían en veda.