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Debido a que la reduciendo la oferta de alimentos y llegará el momento en que la gente no va a tener posibilidad de adquirirlos. Ese es uno de los graves problemas que podemos afrontar si no le ponemos atención al cambio climático”, advirtió Manuel López.

La tala y la quema desmedida de los bosques y la práctica de algunos métodos inadecuados de producción agrícola han generado una alteración climática que provoca serios impactos sobre la tierra y la seguridad alimentaria.

“Al no tener bosques, obviamente las inundaciones son más frecuentes porque hay muchas erosiones en las montañas debido a la falta de retención por parte de los árboles. Entonces, todas las erosiones van a dar a los ríos y estos se están azolvando, aumenta la cantidad de agua y vienen las inundaciones”, explicó López.

El funcionario manifestó que los países centroamericanos y República Dominicana gestionan ante los organismos internacionales que se declare a esta zona región altamente vulnerable al cambio climático. De esa manera, estos países recibirían atención financiera preferencial para fortalecer su defensa contra tempestades, inundaciones, sequías y olas de calor, que se agravarán durante este siglo, opinan los científicos de las Naciones Unidas especializados en el estudio del clima.

Según estudios de la Cepal, en las últimas décadas, la temperatura promedio anual en Honduras se ha incrementado y la precipitación ha tendido a reducirse. Los pronósticos climáticos indican que tales tendencias se mantendrán e incluso se acentuarán en los próximos años.

Partiendo de los niveles actuales, diversos escenarios climáticos proyectan para Honduras aumentos en la temperatura entre 2 ºC y cerca de 5 ºC hacia el año 2100, mientras la precipitación podría reducirse entre 15 y 50%.

Con la participación de todos los sectores, Honduras aprobó una Estrategia Nacional contra el Cambio Climático, que contiene las siete líneas principales de trabajo.

Obligados a emigrar

Los pobladores de Sabanagrande apenas comenzaron a resembrar aprovechando la lluvia tardía que comenzó la semana pasada. Sin embargo, eso no les asegura la cosecha para alimentar a su familia, su ganado y ganar unos centavos con la venta.

“Ha habido una sequía bárbara. Desde hace nueve meses hasta ahora empieza a llover. La siembra no se ha podido pegar y no hay muchas esperanzas porque el maíz está pequeño”, lamentó Roger Fúnez, poblador de la aldea El Rincón. A sus 22 años, su preocupación es no tener ni para el consumo y verse obligado a emigrar. “La gente se va porque no hay trabajo. Ya se han ido varios vecinos. No quiero hacer lo mismo”, aunque reconoce que perdió la mitad de su siembra.

Similar realidad vive Eusebio Fúnez, responsable de mantener a su esposa y a cinco hijos. “El problema que hemos tenido es por el invierno y las plagas, pero ahora es peor porque se trata de la sequía”, relató. Él cultiva yuca, maíz, frijoles y plátano, una parte para el consumo y otra para vender. “No es que hay en abundancia, pero algo le sacamos. Está sucediendo que los vecinos se van buscando mejoría”.

Eucebio perdió sus cultivos en abril y resembró en mayo. La pérdida en cultivos de maíz y frijoles orilló a los padres de Jessica Flores a dejar su casa en Encinitos, Sabanagrande. “Se fueron hace un mes. Unos parientes les prestaron tierra”, contó.

“En las zonas centro, sur, oriente y occidente no vale la pena trabajar en primera porque se corren grandes riesgos. Empezó demasiado tarde e irregular la lluvia”, dijo Engelberto Domínguez, presidente de la Asociación Campesina Nacional.

“La gente debe dejar de correr tantos riesgos”. Aunque en algunas zonas sí hubo lluvia, no es representativo para la gran cantidad de campesinos que perdieron sus cultivos.
“El productor debe esperar el período de postrera, que inicia el 15 de agosto, aunque se pierde casi todo el año de trabajo, no hay pérdidas económicas”, agregó.

Escasez de semilla

El 70% de las áreas sembradas están siendo dañadas por la sequía, dijo Fredy Torres, vicepresidente de la Asociación Hondureña de Agricultores (Asohagri).

“Escasea la semilla y si el agricultor sembró, ya la tiró, y al no llover, la pierde”, señaló.

Torres, también representante de los arroceros, dijo que cuantifican las áreas afectadas.

El consumo de arroz es de 3.5 millones de quintales y se había pronosticado producir 1.5 y 2 millones para importar, pero las cifras bajarán.

El ministro de la Secretaría de Agricultura y Ganadería (SAG), Jacobo Regalado, dijo: “Se están tomando medidas para garantizar la seguridad alimentaria y aprovechar de forma sostenida un método de generación de ingresos para las familias”.

Aseguró que las pérdidas han sido parciales y no tendrán ningún impacto en la producción.

“Las condiciones de lluvia cambian año con año. En 2012, los que sembraron primero fueron los únicos que lograron cosechar. Este año, algunos tuvieron pérdidas parciales por falta de lluvia”, agregó el funcionario.

Para Juan Valladares, presidente de Prograno, “no hay pérdidas porque no se había sembrado”.

Ni El Niño ni La Niña

Según el Instituto de Clima y Agua del Inta, el fenómeno oceánico que genera precipitaciones superiores a lo normal permanece en la categoría neutra.

Por ello, 2013 no será afectado por los fenómenos climáticos conocidos como El Niño y La Niña.

Las imágenes satelitales, sumadas al último informe del Instituto de Clima y Agua del Inta, muestran que las condiciones necesarias para que se desarrolle el fenómeno climático El Niño se debilitaron.

Sin embargo, la llegada tardía del invierno ya empezó a afectar a los agricultores de Honduras. Pablo Mercuri, director de Clima y Agua del Inta, dijo: “Los modelos de predicción internacionales hacen referencia a que no se concretará la fase El Niño que anunciaban los pronósticos a mediados de año.

Los modelos y sistemas de alerta y seguimiento le adjudican el estatus de no activo”.

Mercuri recomendó el seguimiento continuo de las condiciones meteorológicas para tomar decisiones agropecuarias debido a que se observa una alta variabilidad climática y frecuencia de eventos extremos.

Consecuencias

Ganado Los agricultores no tienen con qué alimentar a sus bestias, pues el zacate se ha secado. El ganado también ha sido afectado por la sequía.

Empleo Muchos jefes de familia del municipio de Sabanagrande se han quedado sin fuente de empleo para sacar adelante a sus familias.

Huyen Varias familias han abandonado sus hogares en el municipio de Sabanagrande, Francisco Morazán, en busca de tierras para trabajarlas.

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