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Desmejora educación y salud en ex campos

  • Actualizado: 09 mayo 2009 /

De todas las ventajas que en su momento de apogeo ofreció la Tela Railroad Company, lo que más añoran los sindicalistas son los servicios de salud.

    De todas las ventajas que en su momento de apogeo ofreció la Tela Railroad Company, lo que más añoran los sindicalistas son los servicios de salud.

    El presidente Sitraterco, Donatilo Flores, expresó que aunque los trabajadores todavía reciben atención médica, no se compara a la década de los 80. “Después del huracán Mitch la transnacional empezó a regular un cuadro básico limitado para la medicina y especialidades para los trabajadores y subdependientes. Lo que no está dentro del cuadro básico tiene que comprarlo el empleado”, lamentó.

    A raíz de esta situación, Sitraterco se ha visto en la necesidad de otorgar frecuentemente préstamos para suplir la asistencia requerida, pese a que el centro asistencial La Lima Medical Center, que todavía es conocido como el hospital de la Tela, les brinda el servicio.

    Flores aseguró que la empresa redujo las especialidades por el alto costo. “Se requiere un urólogo, por ello estos trabajadores tienen que buscar la atención en otras clínicas”, dijo. La educación fue otra condición que cambio a raíz del cierre de operaciones de la mayoría de las fincas.

    Aunque la Tela opera en nueve fincas de las 23 que un momento tuvo, cerró todos las escuelas a la que acudían los hijos de los obreros.
    “Hemos buscado formas de que la empresa vuelva a dar ese beneficio a los trabajadores. Cuando todos salimos de los campos bananeros hacia la colonia Nuevo San Juan, perdimos ese derecho”, señaló. La Tela aduce que ya no puede sufragar los estudios de los hijos de los empleados, por lo que los sindicalistas planifican solicitar a la Secretaría de Educación que asigne nuevas plazas a las escuela gubernamentales.

    Campamentos

    Hace más de 10 años todos los obreros salieron de los campos bananeros y fueron ubicados en la colonia Nuevo San Juan, donde se concentraron los habitantes de Tibombo, Ceibita, Limones, Laureles, Caimito, Indiana, Santa Rosa, Mopala y otros sectores.
    Recordó que ese proyecto de vivienda que realizó la Tela fue de gran ayuda. “En los campos se contaba con vivienda mientras se era un trabajador activo, una vez jubilado había que dejar la casa”.

    Con el proyecto tuvieron la oportunidad de obtener sus propias casas. Actualmente en la Tela trabajan 1,800 personas, se estima que antes del huracán Mitch laboraban 7,300. Los sindicalistas estiman que con las actuales plantaciones de banano la transnacional debería tener 2,800 obreros.

    Algunos de las fincas bananeras pasaron a ser plantaciones de palma africana. Como consecuencia, Sitrarerco es ahora una organización con menos afiliados, “aunque con el mismo espíritu de lucha”, aseguró. “La estructura económica del sindicato no es la misma, pues el número de afiliados se ha reducido”.

    Otros opinan que a raíz de que la transnacional cerró operaciones la economía del municipio de La Lima también decayó.