El presidente Porfirio Lobo Sosa aseguró ayer que la
propuesta de despenalización de la droga está fuera de la agenda en América Latina.
Luego de haber participado el fin de semana en la VI Cumbre de las Américas en Colombia, el gobernante informó que los líderes del continente dialogaron sobre integración de la infraestructura física en las Américas, pobreza, desigualdad e inequidad, reducción del riesgo de desastres, acceso y uso de la tecnología de la información y las comunicaciones y sobre seguridad ciudadana y delincuencia organizada transnacional.
Uno de los temas que acaparó la atención fue el problema del narcotráfico y la propuesta del presidente de Guatemala, Otto Pérez, quien sostiene que los esfuerzos por combatir el tráfico de las drogas han fracasado y, por lo tanto, se debe considerar la despenalización. “A nivel de todos los mandatarios y mandatarias de las Américas, el tema de la despenalización de las drogas está fuera de agenda. Ningún país respalda la despenalización de las drogas”, informó Lobo ayer en conferencia de prensa en Casa Presidencial.
Falta de consenso
Lobo afirmó que al final de la cumbre no se suscribió una declaración conjunta en vista de la falta de consenso en temas como la participación de Cuba en cumbres hemisféricas y la disputa por las Islas Malvinas, que involucra a Argentina y el Reino Unido. El mandatario informó que entre los acuerdos logrados figura la realización de estudios técnicos y científicos para ver qué medidas pueden ser más efectivas en el combate al crimen organizado y el narcotráfico, al tiempo que señaló que cualquier acuerdo deberá ser discutido en la región o, en su defecto, por la ONU y la OEA, o en otras organizaciones hemisféricas.
Lobo Sosa aseguró que uno de los grandes logros obtenidos en la cumbre fue la inclusión del principio de responsabilidad común y compartida mediante el cual los países altamente consumidores y productores de droga admiten su corresponsabilidad en la violencia desatada en países como Honduras y el resto de Centroamérica.
Lobo detalló que en su comparecencia se refirió a los empresarios hondureños que se niegan a aportar al combate contra el crimen y que son económicamente fuertes y que se involucran en el tema de los medios de comunicación, utilizando esa herramienta para “hincar a los Gobiernos” e influir sobre la política interna.