Mohamed Sayeh, un miembro de alto rango del Consejo Nacional de Transición, dijo que 'una tercera parte vendrá del extranjero a Libia para examinar los documentos'.
Sayeh dijo asimismo que el cadáver de Nicolas Sarkozy en un comunicado.
El primer ministro británico David Cameron llamó a “recordar a todas las víctimas” del régimen de Gadafi, incluidas las 270 del atentado contra un avión de la compañía estadounidense PanAm que estalló sobre la localidad escocesa de Lockerbie en diciembre de 1988.
El Gobierno egipcio expresó su esperanza de que la muerte del derrocado líder libio Muamar Gadafi abra una “nueva página y reconstruya su país”.
La muerte de Gadafi supone el “punto y final de un periodo triste para el pueblo libio”, afirmó el Ministerio español de Asuntos Exteriores.
El número dos del Vaticano, el secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, instó a los católicos a orar “por la pacificación y la democracia en Libia”, antes de que la Santa Sede reconociera al CNT como “legítimo representante del pueblo libio”.
El Gobierno sudafricano expresó su deseo de que “los últimos eventos lleven al cese de las hostilidades y al restablecimiento de la paz”. El primer ministro canadiense Stephen Harper dijo que “ahora que desapareció la sombra de Gadafi de su tierra es nuestro deseo que el pueblo libio encuentre paz y reconciliación tras este oscuro período en la vida de su nación. Esperamos trabajar con ellos”.