Tegucigalpa, Honduras.

Los operativos policiales para regular la circulación del transporte público ilegal tomaron por sorpresa a decenas de operadores y propietarios.

Ayer, agentes de la Policía Nacional, Dirección Nacional de Tránsito (DNT), Dirección General de Transporte y Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (Insep) decomisaron 106 unidades entre buses, microbuses y rapiditos.

Las acciones comenzaron a primeras horas de la mañana en varios puntos de la capital y, según la versión de las autoridades, las unidades fueron detenidas por operar de forma ilegal.

El titular de la DNT, Quintín Juárez, detalló que los buses circulaban sin permisos de operación, sin revisión, sin placas, con vidrios polarizados y hasta se identificaron alteraciones en las partes motoras o de chasis. Agregó que los buses fueron remitidos a las instalaciones de los Cobras.