Las instalaciones del Estadio Nacional siguen sometidas a un riguroso trabajo para preparar el escenario de la toma de posesión presidencial el 27 de enero, aunque eso ha implicado cavar enormes hoyos en el engramillado sin permisos de las autoridades, además de pintar en rojo y blanco las graderías.
Funcionarios de la Comisión Nacional Proinstalaciones Deportivas, Conapid, dijeron que la Comisión ejecutiva de transmisión de mando presidencial no estaba autorizada para perforar la cancha y la pista olímpica del Estadio Nacional para la construcción del escenario donde se realizará la toma de posesión del presidente, Manuel Zelaya Rosales.
El pueblo hondureño tendrá que cargar con el gasto que significa pintar en rojo y blanco las gradas del inmueble, en vista de que nuevamente tendrá que cambiárseles de color para que la instalación no sea cerrada por la Fifa en encuentros internacionales.
El gerente de Conapid, Carlos Cruz Padilla, informó que esa dependencia concedió el permiso para la edificación de la tarima, siempre y cuando la obra no produjera mayores daños como los que se han ocasionado en el engramillado por la excavación de los hoyos que se han hecho para sostener el tablado.
La gramilla del estadio presenta tres excavaciones de unos dos metros de profundidad, en tanto que la huella y el área donde se sientan los entrenadores y los jugadores suplentes tienen ocho agujeros más, según se pudo constatar.
Esta situación ha provocado serios deterioros al campo de fútbol, al grado que se calcula que se tardarán al menos dos meses para recuperar totalmente los daños en el césped, indicó el funcionario deportivo, y al menos el estadio se perderá seis jornadas en el arranque del torneo Clausura.
Sin permiso
De acuerdo a una nota enviada por Cruz Padilla, el 27 de diciembre de 2005, al arquitecto que dirige la construcción, Juan Caballero, la Conapid dio el aval para que la comisión de transición “ingrese a las instalaciones del Estadio Nacional a partir del 28 de diciembre a las siete de la mañana para dar inicio a los trabajos de reparación, pintura e instalación del estrado…”
Este consentimiento “sólo implicaba en el ingreso a la instalación. La verdad que ignoraba todo esto que están haciendo e incluso les dimos varias recomendaciones para que no perjudicaran tanto el engramillado”, enfatizó el gerente.
Cruz reconoció que el efecto que está sufriendo el césped es menor al que se ha registrado en ocasiones anteriores con motivo de una toma de posesión, tal y como sucedió en el caso más reciente, cuando el estrado para la imposición de la Banda Presidencial de Ricardo Maduro cerca de la portería del sector sur del estadio provocó que la grama tardara casi cuatro meses en recuperarse.
Recordó el compromiso que hicieron los miembros de la comisión de transición con relación a reparar todos los daños que la escenografía provocará y dijo estar confiado en que así sucederá.
Al respecto, el arquitecto Caballero dijo que inmediatamente que finalice la ceremonia de traspaso procederán a desmontar el escenario y tapar los hoyos en el campo y la pista.
Novedad
Hoy darán a conocer los avances de los trabajos que se hacen de cara a la toma de posesión, como la confirmación de algunas personalidades invitadas.
La toma de posesión podría contar con un elemento innovador, como la participación de caballos pura sangre entrenados que se desplazarían por la pista haciendo demostraciones de destreza en el paso.
Lo dijo
“Nosotros no tenemos nada que ver y no podemos hacer una evaluación de los daños hasta que nos devuelvan las instalaciones, aunque tenemos entendido que deberán regresarlo como lo encontraron”.
Dagoberto Martínez
Administrador del estadio