Las causas por las cuales Honduras fue suspendida de la Organización de Estados Americanos han sido “resueltas”.
Así lo aseguró el subsecretario de Estado Adjunto para Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos, Craig Kelly, quien reiteró ayer en Uruguay, que espera que Honduras se reintegre pronto al organismo.
El funcionario estadounidense visitó el Parlamento uruguayo para reunirse con el vicepresidente de ese país, Danilo Astori, y otras autoridades del Gobierno. Allí reiteró que Washington “apoya” la reinserción de Honduras pues ya “ha cumplido con sus compromisos”.
Después del 28 de junio del año pasado cuando se destituyó al ex presidente hondureño Manuel Zelaya, la OEA decidió suspender a Honduras como miembro del foro hemisférico.
Kelly recordó que en la Asamblea de la OEA celebrada en Lima, Perú, en junio pasado se acordó la creación de una comisión para estudiar el reingreso del país al organismo y aunque no concretó la fecha de esta reinserción, Kelly se mostró proclive a que se lleve a cabo “cuanto antes”.
No han nombrado comisión
Casi un mes después de que la Asamblea General de la OEA aprobara en Lima la creación de una comisión que estudie el regreso de Honduras al organismo, ésta aún no ha sido constituida formalmente, según dijeron a Efe fuentes diplomáticas.
Pese a la ausencia de esta comisión de alto nivel, la Organización de Estados Americanos sí ha creado un “grupo de contacto” que mantiene regularmente reuniones de trabajo.
Desde la OEA se argumenta que a esta altura la creación de la comisión es un mero formalismo, ya que el hecho de que aún no haya sido constituida oficialmente no significa que el organismo no esté trabajando ya en lo que le encomendó la Asamblea General.
Un “grupo de contacto” -integrado por todos los embajadores centroamericanos ante la OEA, los representantes permanentes de Belice, Guayana, Ecuador, México, Perú y Argentina- está trabajando en esa misión y teniendo reuniones con el secretario general, José Miguel Insulza, para “intercambiar puntos de vista”.
Si bien es cierto que no habla de un límite temporal para su creación, el documento sí deja claro la urgencia de que se forme la comisión, al ordenar a la misma que presente, a más tardar el 30 de julio, sus recomendaciones a la Asamblea General.
El 17 de junio, en una conferencia celebrada en Washington, el secretario general afirmó que la comisión había tenido ese mismo día su primera reunión; aunque posiblemente se refería al “grupo de contacto”, dado que la OEA ha reconocido que la comisión aún no existe.
El canciller hondureño, Mario Canahuati, señaló ayer en Tegucigalpa que negociadores hondureños se reunirán en Washington el lunes para definir la integración de la comisión de alto nivel de la OEA.
Afirmó además que posiblemente el 6 de julio, después de que los embajadores se hayan reunido también con los enviados de Zelaya, se integrará la comisión.
“Ridícula” acusación de Zelaya
El Departamento de Estado de EUA le contestó a Manuel Zelaya. Mark Toner, un portavoz de esa dependencia consideró “ridícula” la acusación del ex Presidente, quien al cumplirse un año de su expulsión afirmó que Washington planeó “el golpe de Estado” que lo derrocó en junio del pasado año.
El pasado 28 de junio, Zelaya volvió a acusar al Comando Sur de Estados Unidos de su derrocamiento.
Toner afirmó que desde el principio Estados Unidos apoyó la vuelta al orden institucional en Honduras y tomó medidas cancelando las ayudas al país.
Estados Unidos ha estado involucrado en la solución de la crisis junto con la Organización de Estados Americanos, y otros actores internacionales.
Tras las elecciones del pasado noviembre, EE.UU. reconoció al presidente Porfirio Lobo, elegido democráticamente en las urnas, y EUA anunció la restitución de su cooperación.
“La herida ha sido profunda y aún no ha sanado”
Tegucigalpa. En la víspera de la celebración de la Independencia de Estados Unidos, el embajador de ese país, Hugo Llorens, aseguró que el Acuerdo Tegucigalpa-San José sigue siendo un “marco para la pacífica y democrática solución de la crisis hondureña”.
Durante el discurso, al conmemorarse el 234 aniversario de independencia el 4 de julio, Llorens destacó que, por disposición de su Gobierno, tanto el embajador como todo el personal se quedaron en sus puestos de trabajo en “momentos turbulentos”. “Trabajamos incansablemente en defensa de la democracia, los derechos humanos y la libertad de prensa, ayudando a los hondureños de buena fe de ambos lados a encontrar una solución pacífica y negociada”, afirmó. Llorens en ningún momento mencionó la palabra “golpe” y sólo se refirió a “los eventos del 28 de junio”. “La nación estaba profundamente dividida y todos nosotros fuimos seriamente afectados por los eventos del 28 de junio. La herida ha sido profunda y aún no ha sanado”.
Afirmó que el presidente Obama, la secretaria de Estado Hillary Clinton, y el resto de la Administración “se adhirieron a los principios democráticos esa mañana del 28 de junio, y nunca titubearon en su compromiso con la democracia y nuestra insistencia a favor de la restauración del orden democrático y constitucional”.
A su juicio, el proceso fue difícil y doloroso, y salió adelante con la ayuda de Óscar Arias, como mediador de la OEA, y de los negociadores hondureños que se involucraron en el diálogo Guaymuras.
Respecto a las elecciones, dijo que Estados Unidos “nunca vaciló en su apoyo a favor del derecho sagrado del pueblo hondureño de elegir a un nuevo Presidente, Congreso y alcaldes”.