Los médicos que intentan despertar a Ariel Sharon del coma emplean métodos convencionales y otros menos científicos pero tal vez más eficaces como música, la voz de sus seres queridos o su plato de comida favorito.
En el caso de Sharon, esto se traduce en los acordes de Mozart, su compositor favorito, que suena permanentemente en su habitación del hospital donde se debate entre la vida y la muerte tras sufrir una hemorragia cerebral hace una semana.
El autor de la “Flauta mágica” era, después de su granja al sur de Israel, la gran pasión del jefe de gobierno y de su esposa Lily, fallecida en 2000 debido a un cáncer.
Su familia espera que le ayude a recobrar la conciencia y por eso, Omri y Guilad Sharon, los dos hijos del jefe de gobierno, han conectado en la habitación de su padre un reproductor de música que difunde las obras de este músico en volumen muy bajo durante todo el día.
Además y según la prensa, los médicos colocaron al lado de su cama un plato de ‘shwarma’, carne de cordero asada con especias muy típica de Oriente Medio. Con esta especialidad se le “hacía agua en la boca” al primer ministro y en este momento pretende estimular su olfato.
Consejo médico
Los médicos recomendaron a los hijos del dirigente que no se separen del lecho de su padre ya que las voces de los seres queridos ayudan a los pacientes que están en coma a volver en sí. Así, Omri y Gilad le cuentan las últimas novedades del rancho, de la familia y le piden que se despierte.
Como existen restos de anestesia en su sangre, es imposible calcular por ahora el alcance de los daños ocasionados por el derrame cerebral y las consecuencias que acarrearán.
Está descartado que Sharon vuelva a ser primer ministro pero la pregunta de los israelíes es si se parecerá al hombre que fue y podrá tener una vida medianamente digna.
Aún no logran que abra los ojos
A estos métodos se suman una serie de estímulos más ortodoxos, sobre reacciones al dolor, que muestran a los médicos si existe actividad cerebral. Gracias a pequeños pinchazos o pellizcos, el primer ministro movió ligeramente las extremidades de ambos lados del cuerpo desde el lunes. No obstante, los médicos todavía no han conseguido que Sharon abra los ojos.