Playas desoladas y destruidas fue el escenario durante tres semanas en la comunidad garífuna de Masca en el municipio de Omoa, luego que las fuertes lluvias desbordaron los ríos dejando a todo un pueblo sumergido en la basura y con enormes troncos.
Ahora el panorama está cambiando de cara a la llegada del verano. Personal de Soptravi y pobladores están limpiando, y la aldea recupera su esplendor gracias a la voluntad y a las labores de limpieza.
“Me siento muy agradecida porque nos dieron una respuesta muy rápida a nuestro problema, solos jamás lo hubiéramos logrado el turismo es nuestro único medio de sustento para nuestros hogares gracias a Dios y a diario La Prensa por sus reportajes el Gobierno escuchó nuestros llamados de auxilio”, dijo la pobladora Ermelinda López.
Agregó que se sienten optimistas porque con las playas limpias los turistas consumirán en los negocios.
Olga Herrera Ramos, empresaria del turismo, dijo estar muy conforme ya que todo este tiempo han estado sin trabajar.
“Nuestros planes son comenzar con los preparativos de la variedad de atractivos típicos y el ambiente de fiesta y colorido que identifica a la cultura garífuna, invitamos a los turistas a que visiten nuestras playas en estas próximas vacaciones les aseguramos que disfrutarán de un sano, pegajoso y buen ambiente al ritmo de los tambores y el sonido del caracol”, añadió Herrera.
El director noroccidental de Soptravi, Gerardo Galeano, dijo que tienen toda la voluntad de ayudar a los habitantes de Masca. “La meta es devolver el toque turístico que siempre ha identificado la zona. Gracias a la disponibilidad del ministro Miguel Pastor se planificó con celeridad las labores de limpieza de las playas y además, aprobó un presupuesto de 800 mil lempiras sólo en repuestos del equipo pesado encargado”, informó.
En la limpieza de las playas y en la canalización de los ríos se está utilizando equipo pesado de Soptravi.
Las autoridades municipales dijeron estar muy satisfechos por la ayuda y al mismo tiempo se comprometieron a respaldar a los pobladores de Masca para que su economía turística recupere su nivel deseado.
En un mes se pretende dejar totalmente limpia la playa y canalizado el río para evitar que se desborde nuevamente.