Ante la creciente ola de violencia, representantes de diversos sectores de la sociedad ya piden un desarme general.
Se estima que en Honduras hay más de 800 mil armas en poder de la población, de las que unas 150,000 estarían inscritas en el Registro Nacional de Armas y 650,000 estarían circulando ilegalmente en el país.
Ante ese panorama y los altos índices de violencia el coordinador del Consejo Nacional Anticorrupción, CNA, Oswaldo Canales, dijo que un “ejército clandestino” es el que ha sembrado la inseguridad y el crimen en Honduras por lo que se mostró a favor de un desarme general.
El comisionado nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio, denunció que hay sectores interesados en que la violencia aumente en el país para que Honduras no vuelva nunca a la tranquilidad y la reconciliación. El tema de la inseguridad fue objeto de debate en una sesión a puertas cerradas celebrada ayer en el Congreso con la presencia de la alta cúpula policial, encabezada por el secretario de Seguridad, Óscar Álvarez.
El tema del desarme, el endurecimiento de la Ley Antimaras y las reformas al Código Penal fueron temas expuestos por Álvarez ante los diputados. El secretario del Consejo Central Ejecutivo del Partido Liberal, Bill Santos, reclamó que el presidente Porfirio Lobo cumpla la promesa de campaña de darle seguridad y trabajo al pueblo hondureño.