Los Juegos Olímpicos obligabaron ayer a los habitantes de Beijing a dejar de lado lo que tuvieran que hacer, ya que buena parte de los comercios estaban cerrados y muchas tiendas, cines y gimnasios cerraban temprano por seguridad antes de la ceremonia de apertura.
En una emisora de radio comparaban la situación de la ciudad con Año Nuevo, cuando las empresas cierran y no hay mucho más que hacer que quedarse en casa con la familia viendo la televisión.
“Estoy contento, por supuesto, pero hay muchos inconvenientes para la vida diaria, como en los transportes”, decía Sun Jing, de 21 años, que trabaja en una empresa logística.
“Muchos pequeños comercios y vendedores de mi barrio están cerrados desde la semana pasada por el relevo de la antorcha olímpica”, explicó Sun. “Es difícil para ellos”.
Muchos cines de la capital estaban cerrados durante todo el día del viernes y todos iban a cerrar sus puertas por la noche, durante la ceremonia de inauguración oficial de los Juegos, informó el Beijing Times. “No habrá ninguna película que empiece más tarde de las seis por la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos”, contaban en el cine Wanda de Beijing.
Máxima seguridad
El taekwondonista Miguel Ferrera fue el abanderado de la delegación hondureña.
Las estrictas medidas de seguridad también obligaron a cerrar algunos centros deportivos y recreativos durante los Juegos.
“Cerraremos durante los Juegos Olímpicos porque estamos demasiado cerca de las instalaciones. Volveremos a abrir el 25 de agosto”, decía un recepcionista del club de karaoke Tango. “Es una orden del Gobierno.
Incluso los gimnasios debían cerrar pronto ayer. “Tengo sentimientos encontrados. Hay muchas limitaciones para la vida normal. Es un poco aburrido porque ahora mismo no hay muchas cosas que hacer”, decía Tang Yun, que trabaja como publicitaria en una revista en inglés de Beijing.
“Podría haber muchas actividades al aire libre y ser una gran fiesta”, añadió.
En un principio, los organizadores de los Juegos anunciaron que el público podría ver la ceremonia de apertura en unas pantallas gigantes de televisión instaladas en 24 plazas de la capital, pero ayer por la tarde no estaba claro dónde estaban esas pantallas.
Inauguración
La apertura oficial de los Juegos Olímpicos por el presidente chino Hu Jintao, ayer, tras una fiesta enorme a la medida de China en la que desfilaron 204 delegaciones, dio paso a las megaestrellas del deporte, en la competición más grande de la historia.
El ocho de agosto, China dio comienzo a una megafiesta llena de color, tradición, modernidad y emoción, que tuvo su pico en algunos astros como el suizo Roger Federer o el argentino Emanuel Ginóbili, que a sus brillantes palmarés les agregaron el privilegio de llevar la bandera de sus países.
Figuras
Un honor que se multiplicó en el ex gimnasta chino Li Ning, ganador de seis medallas en Los Ángeles 1984, tres de oro, último relevista de la antorcha olímpica y encargado de encender la llama de los Juegos de Beijing 2008.
Otro privilegio similar cayó en manos de la estrella de tenis de mesa chino Zhang Yining y el juez de gimnasia artística Huang Liping, que hicieron el juramento olímpico de la ceremonia inaugural en el estadio “Nido de Pájaros”, en representación de los más de 10 mil deportistas, como marca la historia. Saludados por cientos de espectadores y un núcleo importante de jefes de Estado y presidentes del mundo entero y el presidente del COI, Jacques Rogge, los deportistas tuvieron su merecido protagonismo.
“Un mundo, un sueño”, lema de Beijing 2008, se pone en marcha y a partir de hoy se acaban las especulaciones, con siete medallas de oro en juego, destacándose la de ciclismo en ruta, con España y Alejandro Valverde entre los favoritos, en la meta de la Gran Muralla China. AFP / AP
Protestas contra China por inauguración
Agencias. Un manifestante antigobierno chino se prendió fuego ayer frente a la embajada de China en la capital turca de Ankara y en Londres los manifestantes izaron la bandera tibetana, parte de las protestas en el mundo con motivo del comienzo de las Olimpiadas en Beijing.
En Ankara, un manifestante sufrió quemaduras de segundo grado tras prenderse fuego durante una manifestación de varios centenares de uigures, dijeron las autoridades. Fue identificado como un integrante de 35 años de la comunidad uigur en Turquía, una minoría étnica y religiosa en China de turcomanos musulmanes que busca la independencia o una mayor autonomía en el occidente del país.
En la capital nepalí de Katmandú, miles de exiliados tibetanos se manifestaron frente a la embajada china, al grito de “¡China, ladrona: vete de nuestro país. Deja de matar en el Tíbet!”. La Policía dispersó a los manifestantes, algunos de los cuales intentaron asaltar la embajada, dijo el agente Ramesh Thapa.
Más de mil fueron detenidas por violar la prohibición de realizar manifestaciones públicas, el mayor número de tibetanos detenidos en un solo día en Katmandú. Más de 2 mil manifestantes desfilaron en Dharmsala, una aldea montañosa del norte de la India en la que reside el gobierno tibetano en el exilio y el Dalai Lama, el líder espiritual del Tíbet.
91 mil espectadores e importantes jefes de Estado y presidentes como George Bush, Nicolas Sarkozy y los príncipes de Asturias presenciaron la apertura de los Juegos.
Más de 4 mil millones de telespectadores del mundo entero siguieron en vivo los acontecimientos que acaparan la atención del planeta deportivo desde ayer.
Un total de 204 delegaciones de los siete continentes y 10 mil 708 atletas que competirán jornada tras jornada durante 16 días para dar lo mejor de sí.
Reacciones mundiales
'Envió un mensaje pidiendo que se respete “la tregua olímpica” en todos los conflictos que hay actualmente en el mundo.
Ban Ki-moon
Secretario general de la ONU
'Es un momento magnífico. Me acuerdo cuando fui el abanderado del equipo de España en Barcelona 1992”.
Felipe de Borbón
Príncipe de Asturias
'Me he reunido con el presidente chino y con el primer ministro de China y he hablado de la situación de los derechos humanos”.
Nicolas Sarkozy
Presidente de Francia
'Los Juegos Olímpicos de Beijing son una oportunidad no sólo para China, sino de mostrarnos al mundo entero”.
Hu Jintao
Presidente de China