El cardenal Óscar Andrés Rodríguez asegura que la depuración policial es un asunto pendiente por resolver.
Se le consultó qué requiere Honduras para este nuevo año ante los problemas sociales que aquejan a la población.
“Se necesita mayor seguridad; se necesita, también, el proceso que ha comenzado de depurar la Policía”, respondió el cardenal Rodríguez.
Al respecto se refirió al hurto de 1.3 millones de dólares por parte de 22 policías de la Tropa de Inteligencia y Grupos de Respuesta Especial de Seguridad (Tigres).
Los uniformados son indagados por apropiarse de la millonaria suma de dinero del crimen organizado perteneciente al botín que escondía la familia Valle Valle, vinculada a la narcoactividad.
“A mí me dolió mucho cuando vi que unos que supuestamente estaban en un cuerpo nuevo completamente se apropian de un dinero confiscado.
Eso verdaderamente quiere decir que todavía el valor de la honestidad no está tan inculcado”, manifestó.
El hurto se cometió el 5 de octubre pasado durante el operativo en el que fueron arrestados Miguel Arnulfo y Luis Alonso Valle Valle en la comunidad de El Espíritu, en Florida, Copán, en el occidente de Honduras, en ejecución de órdenes de captura para someterlos a un proceso de extradición a Estados Unidos, el cual los reclama para ser enjuiciados por tráfico de drogas. Relacionado al tema, Rodríguez destacó la extradición de hondureños vinculados a la narcoactividad.
“El hecho de que hayan podido ser no solo capturados, sino juzgados, y que tengan que responder de sus delitos donde han sido cometidos, me parece que es un paso positivo”, indicó.
A su vez refirió que a lo único que le tienen miedo los narcotraficantes es a perder su dinero y su libertad.
“De tal manera que tanto lo que se ha hecho con la captura de estos jefes de cárteles de droga y la confiscación de propiedades ilícitas me parece muy importante para que en el país disminuya, si no se acaba, ese delito”, manifestó.
Por tanto, reconoció los esfuerzos que se hacen para disminuir “esta violencia asesina, de las maras, de los narcos, hasta de ladrones comunes que para robar un teléfono celular le quitan la vida a una persona”.
Al respecto, recordó que existe un mandamiento divino que prohíbe matar. Solo Dios puede quitar la vida.