En la medianoche del 24 diciembre quedó en evidencia que la ordenanza “Cero Pólvora”, que prohíbe la fabricación, comercialización y uso de artefactos explosivos en el Distrito Central, fue incumplida.
En toda la capital se escucharon detonaciones de petardos y toda clase de cohetes desde muy temprano hasta pasada la madrugada.
Los operativos efectuados por las autoridades del Juzgado de Policía resultaron insuficientes para controlar la venta clandestina del producto.
“Efectuamos varios operativos en los cuatro puntos cardinales de la ciudad teniendo como resultado un decomiso de más de 80,000 lempiras; las investigaciones que estamos realizando nos llevaron a este decomiso. Las personas deben entender que si venden este producto están incurriendo en un delito grave, el cual es penado con fuertes multas”‚ aseguró Boris Rodas, jefe de Operaciones del Juzgado de Policía Municipal.
Y es que la lucha entre quienes producen y comercializan la pólvora y las autoridades es cada vez más dura.
El viernes se dio un enfrentamiento entre inspectores y vendedores, quienes, al verse descubiertos le prendieron fuego al producto.
Los decomisos de pólvora suman 750,000 lempiras y se han ejecutados, en su mayoría, en bodegas ubicadas en mercados capitalinos y en pulperías de la ciudad.
Las multas aplicadas a personas que elaboran y comercializan productos explosivos en la capital ya suman 80,000 lempiras.
Ante el problema de vendedores de frutas y otros productos que comercializan pólvora en carretas o la venden como confites entres las filas de vehículos de los semáforos, las autoridades del Juzgado de Policía aseguran que han aumentado los operativos.
Los decomisos han ocurrido en zonas como San Matías, Pueblo Nuevo, La Hoya, algunos puntos del bulevar Fuerzas Armadas y en los mercados.
Esa es una preocupación para las autoridades, que aseguran que la mayoría de decomisos son a personas de escasos recursos que viven en la periferia de la ciudad.