El presidente venezolano y aspirante a la reelección, Hugo Chávez, y su principal rival, Manuel Rosales, cerraron ayer sus campañas electorales con llamamientos a acatar la ley y estar atentos a eventuales irregularidades en el proceso.
Ambos candidatos, que el próximo domingo 3 de diciembre se enfrentarán en los comicios electorales, cumplieron actividades tanto en Caracas como en el interior del país en su último día de campaña, que según la ley electoral, termina hoy a las 6.00 a.m.
Chávez ofreció una multitudinaria rueda de prensa en la sede del gobierno, en la que reiteró su confianza de repetir en el cargo por mandato popular, y reveló que los organismos de seguridad desactivaron un atentado contra Rosales.
Atentado
El gobernante izquierdista acusó del intento a “grupos fascistas radicales” que, según dijo, pretendían responsabilizarle del supuesto atentado y así “generar un caos”, sin dar detalles sobre cuándo se desarticuló el plan.
Afirmó que “nadie puede hacer fraude electoral ahora en Venezuela”, pero agregó que se debe estar “atento” ante eventuales intentos, durante la jornada de comicios, de difundir sondeos a boca de urna, que son ilegales y pueden crear confusión.
“Hay que respetar al árbitro”, manifestó al referirse al Consejo Nacional Electoral CNE, poder autónomo encargado de organizar los comicios, velar por las garantías de voto y anunciar los resultados.
Tras la rueda de prensa, Chávez viajó al sureño estado de Bolívar para participar en una concentración de jóvenes y cerrar con esa “marea roja” su campaña, en la que ha prometido “profundizar la revolución” durante su eventual nuevo mandato.
Voluntarios
Por su parte, Rosales tomó juramento a “voluntarios” de su campaña en los estados Lara y Aragua, y los conminó a vigilar el proceso electoral del domingo y el cabal cumplimiento de la ley.
“Es importante que entendamos lo fundamental del cumplimiento de la ley, la máquina automatizada de votación debe auditarse por sorteo, hay que guardar y llevar la copia del acta de escrutinio.