Decenas de manzanas de tierra que por muchos años fueron cultivos de granos básicos son hoy el sitio ideal para sembrar plátano de exportación.
Ése es el panorama en el municipio de El Negrito, donde varios grupos campesinos han comenzado a cambiar el maíz por esa fruta con el fin de mejorar sus condiciones de vida mediante la comercialización en mercados norteamericanos.
Óscar Ramos, de la cooperativa agrícola 6 de Marzo, dijo que por tradición en la zona han sembrado maíz y frijoles.
“Hemos decidido probar con plátano. Lo importante es que ya tenemos a la Tela por medio de Chiquita que nos va a comprar el producto”.
En 2008, la Compañía Agrícola Perdiz, Capesa, se aventuró a sembrar más de treinta hectáreas de plátano.
El proyecto fue todo un éxito gracias al apoyo técnico del programa de Entrenamiento y Desarrollo de Agricultores, EDA, de la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos, Usaid, entre otras organizaciones involucradas en esa área.
Producción
Ramos agregó que, luego de conocer los logros de Capesa, han optado por cultivar con la asistencia técnica del organismo internacional.
“Ya comenzamos a sembrar 25 manzanas con un préstamo de tres millones de lempiras del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola, Banadesa, pues nuestra situación económica es mala y no podíamos emprender el proyecto con recursos propios”.
El dirigente campesino indicó que los hondureños ya deben pensar en grande; después de muchos años de cultivar granos básicos, su nivel de vida es el mismo y ya es hora de aprovechar la riqueza de la tierra para innovar con otros productos.
Como ellos, otros pequeños productores han comenzado a unirse para conseguir asistencia técnica y buscar financiamiento para sembrar plátano. Se espera que en los próximos años la cantidad de hectáreas de esa planta sea significativa.
Héctor Molina, encargado de la finca de Capesa, manifestó que por la cosecha iniciada la semana anterior esperan exportar más de 40 contenedores de la fruta.
“El producto es llevado por Chiquita Banana a Estados Unidos y los beneficios económicos son bastante buenos”.
Indicó que tienen 27 hectáreas de finca y planean ampliar el cultivo para una mejor producción.
José Castellón, supervisor de compra-venta de la Tela, manifestó que el plátano cultivado en El Negrito es de alta calidad.
“Éste es un producto muy apetecido en los mercados de Estados Unidos. Nos alegra que en el sector se siga ampliando la siembra para que la cosecha cada día sea mejor y el envío sea mayor”.
Concepción Alvarado, madre de cinco niños que labora en el empaque de la fruta en Capesa, manifestó que la falta de fuentes de trabajo la obligó, con otras mujeres, a laborar en el campo en la siembra y limpieza de granos. “Gracias a Dios nos ha dado la oportunidad de trabajar para tener un solario mejor”.
Obdulio Perdomo, alcalde de El Negrito, se mostró satisfecho por el interés de Usaid y otras organizaciones en apoyar a los agricultores del lugar a mejorar sus técnicas a innovar en la producción.
“Con ello no sólo tendremos más circulante, sino que las recaudaciones de impuestos mejorarán para la Municipalidad, que pasa por situación crítica por falta de dinero para ejecutar obras”, dijo.