George Bush manifestó su confianza en que el Legislativo hará un buen trabajo en la reforma de las leyes migratorias y elogió los esfuerzos de México por asegurar la estabilidad económica.
“Estamos en medio de un proceso legislativo y me siento optimista de que podemos lograr un buen proyecto de ley. Espero seguir trabajando con miembros de ambos partidos para lograrlo”,
declaró Bush al término de su encuentro bilateral con su homólogo mexicano, Vicente Fox.
Ambos gobernantes repasaron asuntos de la agenda común relacionados con el comercio, la inmigración y la seguridad regional, en el marco de la reunión tripartita sobre la Alianza para la Seguridad y Prosperidad en América del Norte, Aspaspan, lanzada el año pasado.
Bush dijo que para asegurar un flujo migratorio “ordenado” se requiere un proyecto de ley que incluya el reforzamiento de la vigilancia fronteriza, el cumplimiento de las leyes migratorias y un programa de trabajadores temporales.
El mandatario estadounidense reiteró su rechazo a la idea de que los inmigrantes indocumentados ‘se salten la cola’ en el proceso hacia la ciudadanía, a la vez que renovó, sin dar más detalles, su pedido al Legislativo de incrementar las “tarjetas verdes”, como se conoce el permiso para trabajar en EUA.
Fox enfatizó que la seguridad fronteriza ‘es una responsabilidad compartida’ y destacó que resolver el asunto migratorio es ‘un derecho soberano del Congreso de Estados Unidos’.
Bush enfatizó la importancia de tener un socio comercial estable y elogió la estabilidad de la economía mexicana, que en 2004 tuvo una tasa de crecimiento neto del 1.2 por ciento.
“Señor Fox, usted ha hecho un buen trabajo para proveer estabilidad e incrementar el valor neto de sus ciudadanos y eso también es importante para la economía estadounidense”, porque, con un mayor poder adquisitivo, los mexicanos podrían comprar más productos estadounidenses, subrayó.
Centroamérica
“Nuestro comercio ha tenido un impacto en la vida de nuestros ciudadanos y su liderazgo ha marcado la diferencia en el estado de su economía”, señaló el mandatario estadounidense.
Bush también elogió “las ideas innovadoras” de Fox para la estabilización y crecimiento económico de Centroamérica, comenzando con una iniciativa energética.
México impulsa un multimillonario proyecto energético mesoamericano en el marco del Plan Puebla-Panamá, PPP, que busca el desarrollo sustentable de los estados del sur mexicano y los países de la zona.
Ese plan contempla la construcción de una refinería en algún país de Centroamérica para procesar crudo mexicano, así como de una red de tuberías y otras infraestructuras para, entre otros propósitos, paliar la crisis que padecen las naciones del área a raíz de los altos precios internacionales del crudo.
Muchos mexicanos rechazaron la presencia de Bush.
El gobierno de Washington apoya la idea de desarrollar alternativas a la gasolina como combustible.
Desde que Bush y Fox asumieron las riendas de sus respectivos gobiernos, Estados Unidos y México han buscado un mayor acercamiento en comercio y cooperación en la lucha antinarcóticos.
La ausencia de un acuerdo migratorio que permita un flujo legal, ordenado y seguro de inmigrantes desde México ha causado fricciones en la compleja relación bilateral.
El plan de reforma migratoria que debate en la actualidad el Senado de Estados Unidos incorpora un programa de trabajadores temporales y una vía para la eventual residencia legal y la ciudadanía de millones de inmigrantes indocumentados, procedentes en su mayoría de México y Centroamérica.
Esos son dos de los elementos de la “enchilada entera” por la que ha presionado Fox, quien entregará el poder en diciembre próximo a quien resulte ganador en los comicios presidenciales del 2 de julio.
Senado decide que la próxima semana votará sobre las propuestas de reforma migratoria
Mientras el pleno del Senado norteamericano continuó debatiendo ayer el futuro de los 12 millones de personas indocumentadas que viven y trabajan en el país, el instituto Pew Hispanic Center, PHC, divulgó un informe que sostiene que la opinión pública de Estados Unidos está dividida sobre la inmigración.
Tras varias horas de debate, el pleno del Senado acordó que la semana próxima votará sobre las dos propuestas de reforma migratoria que tiene sobre la mesa, presentadas por el Comité Judicial del Senado y el jefe de la bancada republicana, Bill Frist, quien tiene aspiraciones presidenciales para el año 2008.
La propuesta del comité, aprobada por una mayoría de senadores demócratas y republicanos moderados, propone un plan para regularizar a los indocumentados mediante el cual deben pasar por chequeos de seguridad y pagar una multa de mil dólares, y la creación de un programa de trabajadores temporales que habilita el ingreso de 400 mil extranjeros al año.
Los protagonistas
“Confirmamos la importancia de la seguridad acompañando todos los procesos de desarrollo, de comercio de nuestras economías”.
Vicente Fox
Presidente de México
“Queremos que vengan de manera ordenada, preservando la seguridad de la frontera de Estados Unidos con México”.
George Bush
Presidente de Estados Unidos