El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se reunió ayer con funcionarios del Departamento de Estado y expertos independientes, dentro de su estrategia de intensas consultas para fijar un nuevo rumbo en Irak.
Por más de hora y media, Bush escuchó las opiniones de asesores políticos conocedores del conflicto iraquí y, vía videoconferencia, los “consejos” del personal del Departamento de Estado que se encuentra sobre el terreno.
Versiones
Al término de esa reunión, y flanqueado por el vicepresidente Dick Cheney y la secretaria de Estado Condoleezza Rice, Bush hizo una declaración a la prensa en la que subrayó que quiere conocer todas las versiones, sugerencias e ideas posibles antes de tomar decisiones sobre Irak.
Es importante, dijo, que los ciudadanos sepan que “esta administración quiere tener éxito en Irak” y que ese éxito es fundamental para proteger a Estados Unidos “a largo plazo”.
El Presidente y sus interlocutores en el Departamento de Estado hablaron de la situación sobre el terreno y del papel que pueden jugar los países vecinos de Irak para ayudar al Gobierno de ese país a salir adelante.
“El papel de EUA consiste en ayudar a esta joven democracia a sobrevivir”, según Bush, quien insistió en que el objetivo es tener éxito y el éxito consiste en lograr que el país se pueda gobernar y defender por sí mismo, y se convierta en un fuerte aliado, finalizó.
Dato
Tras escuchar la versión del departamento de Estado, Bush la calificó como “versión civil”.