27/06/2022
06:01 PM

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Botadero municipal de San Pedro Sula ya cumplió vida útil

Según un informe, los camiones recolectores ingresan con basura húmeda y piedras para aumentar su peso.

San Pedro Sula, Honduras.

El botadero municipal de San Pedro Sula funciona en condiciones ambientales deplorables.

Desde hace varios años, la Municipalidad ha sido notificada por las autoridades ambientales del Gobierno de que el sitio no cumple los requerimientos sanitarios y ambientales para operar de la misma forma y se expone a sanciones.

Un informe de la comisión ad hoc reveló que se gastan más de L24 millones por año (casi un 90% en alquiler de equipo) en un basurero a cielo abierto que es un fuerte foco de contaminación.

No hay planificación ni supervisión ni se da seguimiento a los trabajos.

Además, los maquinistas trabajan sin ningún criterio profesional especializado.

El botadero municipal está en El Ocotillo, en el noreste de la ciudad.

De acuerdo con el informe, si se mejora la operación en el sitio y se maneja como un verdadero relleno sanitario, se ha proyectado que su utilidad se prolongaría como mínimo hasta 2025.

Actualmente, en el basurero municipal hay un poco más de 250 pepenadores.

De ese número, el 25% son niños y ancianos que se exponen a enfermedades y tienen pésima calidad de vida.

Impacto

En un recorrido hecho por LA PRENSA se constató la presencia de personas y animales como vacas, caballos, perros, gatos, zopilotes, moscas y zancudos que, según los hallazgos de la comisión, funcionan como vectores de transmisión de enfermedades en el sector e impactan en la economía de las familias por el gasto en medicamentos y las ausencias laborales.

Hay dos básculas en el botadero municipal, pero solo una funciona.

No se tiene registro de cuándo fue la última vez que la calibraron. El informe revela que cada día ingresan 606 toneladas de basura doméstica al botadero, equivalentes al 69% de la cobertura del servicio.

Trampas

Otra irregularidad encontrada es que los camiones recolectores que llegan al vertedero aumentaban su peso en báscula con pepenadores a bordo.

La alcaldía controló con la intervención de los militares el ingreso de camiones cargados de piedras y basura humedecida a propósito para subir el peso.

Según el informe, el gasto de la alcaldía sampedrana no tiene impacto ambiental positivo, pues el botadero es una bomba de tiempo y de riesgo para la salud y no cumple los estándares mínimos de un verdadero relleno sanitario.

El nuevo servicio y su costo deben considerarse una nueva actividad operativa municipal.