San Pedro Sula, Honduras

Hoy llega a su fin el mes de la familia, y monseñor Ángel Garachana envía un mensaje a las familias hondureñas para que construyan un mejor país recordando que nada sustituye el ambiente familiar de armonía, respeto, educación y responsabilidad. Es oportuno que todos los padres de familia analicen si están cumpliendo la función, explica el obispo. Recordó que el único que puede restablecer una familia es Jesucristo y mostró su preocupación por el alto número de hogares desintegrados.

¿Cuál es su mensaje al finalizar el mes de la familia?

La familia tiene un papel fundamental insustituible, es la primera célula del organismo social. En el hogar no solo nos dan la vida sino que aprendemos a hablar, reír, llorar, caminar y aprendemos a amar y a odiar. La familia es el ámbito primero, fundamental y necesario para el desarrollo de la persona, luego ya de adulto esa persona educada en una familia asume en libertad la construcción de su propia vida. Según las bases con que se eduque, la persona queda marcada definitivamente para toda la vida, nada sustituye un ambiente familiar de armonía, amor, respeto educación y responsabilidad.

¿Los padres de familia estamos ejerciendo el papel que nos corresponde?

Cada vez son más los matrimonios conscientes en la iglesia, cada vez hay más matrimonios en las eclesiales, comunidades pastorales que toman conciencia de qué es la familia, qué es el sacramento, la importancia de la educación de los hijos y esto es cierto pero al mismo tiempo hay una situación muy crítica, muy grave de la familia en Honduras y me preocupan las familias desintegradas porque estadísticamente hay un porcentaje alto y aumenta. Se necesita recuperar a la familia hondureña, hay que trabajar, insistir y no dejar de lado la preocupación porque en la medida en que se deteriora la familia por las corrientes modernas de tipo ideológicas, si se deteriora más, será un grave daño para el país.

¿La tecnología contribuye a la desintegración o al contrario?

La finalidad es la comunicación pero dan el testimonio de que las redes sociales y el mismo celular están dividiendo a la familia y no tienen tiempo para hablar entre ellos, los hijos se desahogan con el celular y, de hecho, lo que tendría que ser un gran medio está incomunicando a las familias. Por eso, cuidado con los medios modernos que en vez de ser un medio para la comunicación no debe convertirse en un medio para la incomunicación. Mucho cuidado con los hijos, porque a través de las redes pueden encontrar las mejores cosas pero también las peores.

¿Como pueden las familias contribuir a tener un mejor país en vez de quejarnos?

En la medida que la familia vive su condición como tal y educa en el amor, educa bien a los hijos, busca sus medios de subsistencia, son diligentes para tener un trabajo y mantenerlo en esa misma medida, están haciendo país porque están construyendo.

En la medida que la familia vive desunida, se dan rupturas, desinterés, desintegración, falta de responsabilidad.

Quien tiene un empleo debe aportar el dinero a la familia no en vicios. Una familia que vive en el amor, en la responsabilidad, que vive dignamente de su trabajo, que es diligente está construyendo una mejor Honduras.

¿Que está haciendo la iglesia para fortalecer las familias en Honduras?

El objetivo que se propone la conferencia de obispos es que se recuerde que por medio de la catequesis, la iglesia enseña las verdades de la fe, pero no quita que la familia haga lo propio.

La iglesia doméstica” transmite y educa en el amor. Se recuerda a la La Trinidad, modelo de amor, el objetivo es imitar a la Santísima Trinidad como modelo para todos y que la familia viva como comunidad de personas a imagen del Padre del Hijo y del Espíritu Santo, dando testimonio de cristianos.

También se anima a las familias que retomen el camino de salvación, utilizando el camino del amor y llevarlas en dirección de la paz, concordia, unidad, respeto y tolerancia.