La detección de los primeros 16 nuevos casos de tuberculosis en lo que va de 2012 y la recaída de cinco pacientes que estaban en tratamiento tienen en alerta a las autoridades de Salud de El Progreso, que luchan para frenar la enfermedad.
En 2011, en este municipio se registró un total de 125 personas con el mal. Los encargados de ese programa de control en la Perla del Ulúa consideran que, si continúa esa tendencia, la cifra sería mayor este año, por lo que piden la colaboración de la ciudadanía para evitar que eso ocurra.
Reina Santos, coordinadora del departamento de Provisión y Servicio de Salud en El Progreso, se mostró preocupada por el contagio en la población, “es necesario que mujeres y hombres que presenten síntomas de tos durante varios días visiten el centro de salud más cercano para que se hagan la prueba de esputo o gargajo para detectar si son o no portadores de la bacteria de la tuberculosis”.
Pero la preocupación no solo es en El Progreso, pues en el resto de municipios del Valle de Sula también se reporta la detección de nuevos casos de ese tipo de pacientes.
Uno de estos es Santa Rita, comunidad de cerca de 20 mil habitantes, que presenta un promedio de dos nuevos casos a la semana. Francis Morán, encargada del departamento de Laboratorio del cesamo de ese lugar, detalla que, de cerca de 30 muestras a la semana, dos son positivas.
Prevención
Santos agregó que, como parte de la campaña que la Secretaría de Salud desarrolla todos los años a escala nacional para orientar a la población sobre la prevención de bacteria, hoy comienzan una jornada denominada “Semana de la tuberculosis”; con ello buscan mostrarles a las personas el riesgo de infectarse y la manera de evitarlo.
“Del 19 al 23 de este mes estaremos dando charlas y otras actividades para que la gente conozca a profundidad el problema y cómo pueden ayudar a un pariente que tenga la enfermedad”, apuntó.
Según las estadísticas de ese departamento, el 85% de los pacientes atendidos en los centros de salud, hospital y Seguro Social son nuevos, el 10% por recaídas al no llevar el tratamiento como lo indica el médico y el 5% porque lo abandonan.
Entre estos últimos están los enfermos alcohólicos y otros por el cambio de domicilio, lo que hace que no vuelvan a visitar un centro de salud. Todo aquel que lleva en orden y cumple las indicaciones médicas en un término de seis meses se cura. Estos ciudadanos siempre son vigilados por el personal de Salud.
La dama lamentó que, pese a la delicada situación en el municipio, solo el centro de salud Carlos B. Gonzales posee un local para atender a esos pacientes. En los otros nueve establecimientos permanecen entre los demás vecinos que llegan en busca de salud, lo que representa un alto riesgo de contagio.
Hernando Cárcamo, jefe de la clínica Berlín, dijo que debido a la gravedad del caso en ese lugar trabajan para habilitar a más tardar en abril un local para atender a los tuberculosos.
El edificio fue construido en 2010, pero no ha sido utilizado porque los delincuentes se robaron el sistema eléctrico.
“Gracias a Dios ya logramos que nos donaran el alambre. Estamos buscando ayuda para pagar la mano de obra e instalar la energía”, dijo.
Uno de los sitios donde hay mayor cantidad de esos pacientes es el centro penal, con 15 casos; el resto se halla en las zonas donde la población vive en condiciones inadecuadas y hacinamiento en los hogares.