19/07/2026
04:30 PM

'Aislada de la OEA, Honduras volvería a la bilateralidad”

Recurrir al bilateralismo y poner a trabajar agresivamente la diplomacia para recuperar los amigos que se pierden al dejar de formar parte de la OEA, son las alternativas del presidente Roberto Micheletti Baín.

    Recurrir al bilateralismo y poner a trabajar agresivamente la diplomacia para recuperar los amigos que se pierden al dejar de formar parte de la OEA, son las alternativas que ahora el gobierno del presidente Roberto Micheletti Baín deberá poner en marcha para mantener vigentes sus relaciones exteriores.

    Micheletti, en la última cadena nacional del viernes, denunció la Carta de la OEA y desconoció el organismo por pretender imponerle “resoluciones unilaterales e indignas”. Guillermo Pérez Cadalso, ex canciller de la república, explicó ampliamente qué le depara a Honduras ahora que por voluntad propia dejará de formar parte de la organización.


    ¿Podía Honduras denunciar la Carta de la OEA y salirse antes de ser expulsada?

    En el Derecho Internacional existe la figura de la denuncia como un mecanismo que tienen los Estados soberanos de desobligarse de un tratado del cual ha sido parte. En el Derecho Internacional, los Estados pueden ingresar, pueden firmar, pueden decidir ser parte de un tratado; pero también siempre hay una cláusula por medio de la cual se puede denunciar el tratado para que éste ya no siga surtiendo efecto para el Estado denunciante.
    ¿Fue necesario que el presidente Micheletti se adelantara a la OEA y tomara esa decisión?

    Ése es un paso normal y común dentro del derecho de los tratados.
    En el caso que estamos viviendo en este momento, yo me imagino que el Gobierno se vio obligado a denunciar la Carta de la OEA, también llamada Pacto de Bogotá.

    El secretario general de la OEA, en su visita brevísima al país, exteriorizó opiniones en conferencia de prensa que hacían pensar que sus recomendaciones a la Asamblea General irían encaminadas a que a Honduras se le sancionara con una suspensión de acuerdo con la Carta Democrática Interamericana.

    Yo imagino entonces que el Gobierno viéndose en esa situación y viendo que Insulza así iba a informar a la Asamblea, porque lo dejó entrever en la conferencia de prensa, entonces utilizó el mecanismo de la denuncia para desobligarse del organismo, pensando que lo más probable es que se le sancionara con la suspensión del país.
    ¿Qué consecuencias trae esa decisión para el país independientemente de que la tomara el presidente Micheletti o la misma OEA?

    Por lo pronto quedaríamos excluidos del sistema interamericano. Eso quiere decir que el país quedaría excluido de créditos y apoyo financiero que pudieran dar por ejemplo el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, o algún otro organismo internacional de financiamiento. Los programas de cooperación se suspenderían en materia educativa y de salud.

    La OEA tiene una gama de programas, que dicho sea de paso, en materia de créditos, de todos maneras estaban suspendidos desde hace tiempos para Honduras, inclusive, desde el anterior Gobierno, entre otras razones porque no se había aprobado un Presupuesto General de la República.
    ¿Qué debe hacer el país al quedar aislado de los órganos y cooperación de la OEA?

    Quedar aislado de la comunidad americana significa que Honduras tendría que regresar a la bilateralidad.

    No siendo parte de la OEA, dentro de las facultades soberanas del país, podrían establecerse vínculos bilaterales con determinados países con los cuales, en algún momento ya exista un reconocimiento o por alguna razón de intereses mutuos se establezcan relaciones de tipo cultural, político, económico, deportivo, sanitario.
    ¿Ya se tuvo esa experiencia?

    Es algo que los hondureños ya hemos vivido. Si nos acordamos, en 1969 después de la guerra con El Salvador, Honduras se tuvo que salir del Mercado Común Centroamericano. ¿Qué significó eso para Honduras?... Ya no éramos parte de un todo, pero sí hubo tratados bilaterales con los países de Centroamérica con los que se podía establecer el comercio.

    Eso presupone una diplomacia mucho más fuerte a fin de conseguir amigos, intercambiar intereses que puedan manifestaciones en relaciones bilaterales.
    La OEA no reconoce el gobierno de Micheletti y desconoce la renuncia del país a la OEA. ¿Podría imponer siempre sanciones a Honduras pese a que ya hubo una autoexclusión de nuestro país?

    Es que la sanción máxima que contempla la Carta Democrática Interamericana es la suspensión. Honduras se vería privada de todos los programas de cooperación, créditos, etc, en tanto dure la suspensión.

    Más allá no pueden ir, porque la Asamblea General, en primer lugar, no es un tribunal, sino que es un órgano político de tal manera que la suspensión sería el camino.
    ¿Cómo se podría catalogar que Honduras como sede de la 39 Asamblea de la OEA auspició el retorno de Cuba al organismo después de 47 años fuera y ahora sea Honduras la que se estaría quedando al margen?

    Evidentemente sería una paradoja enorme. Una injusticia muy grande si eso sucediera porque Honduras ha sido un Estado respetuoso del derecho internacional. Todas sus diferencias internacionales las ha solucionado por los medios pacíficos. Nunca hemos sido agresores.

    Hemos dirimido nuestras diferencias en cortes internacionales, de tal manera que hemos sido respetuosos del derecho internacional y cuando se nos ha condenado porque estamos sometidos a la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos, cosa que no todos los Estados han hecho, y por tanto no los pueden condenar ni juzgar.

    Somos un Estado respetuoso e insisto, es una paradoja porque Estados que no respetan los derechos humanos, con libertades elementales, estén entrando y otros suponiendo que eso nos ocurra, fuéramos suspendidos.
    ¿Cómo ve el destino del país considerando que Manuel Zelaya advierte que hoy regresará?

    Aquí en Honduras se le dijo al secretario general Insulza, que había encontrado firmeza institucional en tanto que no se quiere el regreso de Zelaya Rosales; pero también dijo que había encontrado cierta apertura para un arreglo, de tal manera que pudiera tener un final positivo para las partes.

    No veo cómo con una suspensión a las puertas, luego podamos construir una avenida que nos permita llegar a un final feliz.

    Yo comparto que el regreso de Zelaya sólo traería una confrontación mayor en la sociedad e innecesaria en estos momentos que hay una crisis económica terrible en el mundo, que abate más a países como el nuestro.