Airbus suprimirá 10 mil puestos de trabajo y venderá o cederá total o parcialmente seis de sus plantas europeas, dentro de un plan urgente de reestructuración anunciado el miércoles que pretende reducir pérdidas y racionalizar la productividad del constructor de aviones europeo.
En total, la firma eliminará 4.300 puestos de trabajo en Francia, 3.700 en Alemania, 400 en España y 1.600 en Gran Bretaña en los próximos cuatro años, según informó Eads, consorcio europeo de aeronáutica y defensa del que forma parte Airbus.
El 50 por ciento de estas supresiones de empleos afectará a empresas subsidiarias o subcontratadas, según estas fuentes. 'No hay en este momento ningún plan de despido contemplado', garantizó Eads.
En total, Airbus mantiene contratadas a 56 mil personas, 22 mil de ellas en Francia y 21 mil en Alemania.
El miércoles, el constructor europeo informó de su plan de reestructuración llamado 'Power8' a los representantes del personal en Toulouse (suroeste de Francia), principal sede de la firma, en una reunión inundada de amenazas de huelga.
'Estamos indignados. Esto es muy grave, muy injusto. Francia no sabe proteger a sus industrias', aseguró Julien Talavan, del sindicato Fuerza Obrera, mayoritario en Airbus.
Varios sindicatos de Airbus advirtieron de que se unirán a escala europea si hay cesión de fábricas y despidos y organizarán huelgas multitudinarias.
Una primera huelga espontánea comenzó en tres plantas alemanas (Varel, Nordenham y Laupheim) cuando los obreros abandonaron las instalaciones
En virtud del plan de reestructuración, el futuro modelo A350 de la compañía será ensamblado en Toulouse mientras que su fábrica de Hamburgo tendrá a su cargo la mayor parte del armado de los aparatos de la familia A320.
La finalidad de este plan es generar un beneficio de explotación anual de 2.100 millones de euros (2.700 millones de dólares).
Esta cifra compensará los costes adicionales generados por el retraso en las entregas de su avión gigante A380 y la debilidad del dólar frente al euro, que mina la competitividad del constructor.
Por otra parte, tres plantas -las francesa de Meaulte, la alemana de Nordenham y la británica de Filton- serán explotadas gracias a socios industriales.
Otras tres -la francesa de Saint-Nazaire y las alemanas de Varel y Laupheim- serán cedidas a proveedores, revendidas a los empleados o absorbidas por plantas vecinas, según el presidente de Airbus, Louis Gallois.
'Estas opciones serán estudiadas caso a caso', según el responsable.
El anuncio del 'Power8', que inicialmente estaba previsto para hace una semana, fue postergado debido un desacuerdo entre Francia y Alemania referente a la repartición de los costes de este plan y a la distribución de las competencias tecnológicas del nuevo modelo A350 de Airbus.
El miércoles, un portavoz del gobierno alemán declaró que los intereses de su país han sido preservados gracias a la unidad de todos los responsables nacionales.
Al racionalizar su producción y conservar sólo en su poder sus actividades clave, Airbus imita las decisiones tomadas por su rival Boeing, quien desde el 2000 cedió plantas secundarias y se consagró únicamente a lo esencial de su misión, que es la concepción, ensambladura y comercialización de sus aparatos.
Sin ir más lejos, el constructor estadounidense confió el 70 por ciento de la fabricación de su nuevo modelo 787 a unos 40 socios repartidos por el mundo.