El hospital público necesita una inyección económica urgente para salir del estado de coma en que se encuentra. La crisis cada día es peor, el fin de semana se dañó la única máquina de rayos equis que funcionaba.
En el centro asistencial hay dos aparatos de rayos equis, pero uno se dañó en enero de 2007, unido a esto, el equipo de lavandería no funciona desde marzo.
La directora del hospital, Maritza Varela, calificó de preocupante la situación. “Hacemos todo lo que está a nuestro alcance para que los pacientes reciban las atenciones, lamentablemente en este momento tienen que sacar las placas de rayos equis en clínicas privadas”.
Personal del departamento de sistemas del hospital explicó que el problema se presenta por las bajas en el voltaje de energía eléctrica que hay constantemente por el cable obsoleto que data desde su inauguración en la década de los años ochenta.
Preocupación
Varela explicó que la situación los ha obligado solicitar apoyo al hospital Leonardo Martínez para lavar parte de la ropa que se utiliza a diario en el hospital.
Hace un mes, con los fondos de la cuota de recuperación se adquirieron tres lavadoras domésticas para mediar en la crisis, con éstas no se hace mucho por su reducida capacidad y frágil estructura, explicó.
La funcionaria indicó que técnicos de la empresa Hospitec han prometido desde hace varias semanas que llegarán a revisar la lavadora y a la vez sacar las piezas dañadas para su reparación, pero no han cumplido.
Las máquinas fueron instaladas hace tres años con un sistema digital que no puede ser reparado y manejado por el personal de mantenimiento del centro médico.
El técnico de rayos equis del hospital, Carlos Manuel López, manifestó que una placa para este servicio tiene un valor de 15 lempiras y en los centros privados cuesta 150 lempiras.
Los enfermos son los más sacrificados con la crisis que atraviesan los hospitales.
“Esperamos que el problema quede resuelto esta semana por lo menos con la máquina de rayos equis portátil”, señaló.
Dorca Espinoza, empleada de lavandería, aseveró que están tomando todas las medidas de prevención al manipular los bultos para evitar contaminarse con una enfermedad.
Agregó que a diario son entre 800 y 1000 libras las que lavan de ropa, lamentablemente las tres lavadoras domésticas no tienen capacidad para sanear esta cantidad.
Se conoció que la federación de patronatos de El Progreso y el comité de apoyo se preparan para desarrollar en los próximos días una maratón con el fin de recaudar fondos para ayudar a superar la crisis del hospital.
Opina el pueblo
“Es urgente que el Gobierno se preocupe más por el hospital”.
Gloria Velásquez
Colonia Corocol, El Progreso
“No se puede seguir jugando con la salud de la población”.
Jessica Navarro.
Aldea La Guacamaya, El Progreso
“Lamentamos que nadie se interese en ayudar al centro hospitalario”.
Alicia Oliva
Morazán, Yoro
“Es una pena que nuestros gobernantes no quieran ayudar”.
Cruz Reyes
Barrio El Barro, El Progreso
“Tenemos que apoyarlos, el Gobierno tiene que poner de su parte”.
Reina Rivera
Aldea Las Minas, El Progreso
“Pedimos al Gobierno que valore la salud de los progreseños”.
Ernestina Martínez
Colonia Corocol, El Progreso
Los números
280 mil
Lempiras
Necesitan las autoridades del hospital progreseño para reparar la lavadora industrial.
53 millones de lempiras
Es el presupuesto del hospital, sus autoridades dicen que éste debe de ser de 86 millones.
Consecuencias
Para la población
Con la crisis del hospital de El Progreso los más afectados son los enfermos que no reciben las atenciones necesarias por la falta de equipo y medicamentos.
Para las autoridades
El ministerio no le busca una salida a la crisis pese a los constantes llamados de auxilio realizados por la administración del hospital.
Esta máquina de rayos equis se encuentra fuera de servicio desde enero de este año.