La DEA a la espera de extradición del Tigre Bonilla

La agencia antidrogas señala que el Gobierno de Honduras no ha extraditado a Mario Cálix, Juan Carlos Bonilla y Arnaldo Urbina.

Juan Carlos Bonilla fue jefe de la Policía.
Juan Carlos Bonilla fue jefe de la Policía. /

Tegucigalpa, Honduras.

Los principales socios y colaboradores de Juan Antonio Hernández están en la lista de la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA).

En la sección de coconspiradores de Tony Hernandez, la DEA nombra los hombres cercanos al sentenciado y qué ha pasado con cada uno de ellos.

Lo que lamenta la DEA en el escrito es que “el Gobierno de Honduras no ha extraditado a Cálix Hernández, Bonilla Valladares ni a Urbina Soto”.

Mario José Cálix Hernández es el exvicealcalde de Gracias, Lempira. Según reportes de la DEA, los delitos que se le imputan es de conspiración para la importación de droga y obtención de armas de grueso calibre para su tráfico. La solicitud de extradición ya fue emitida por el Gobierno de Estados Unidos.

El segundo en la lista de la DEA es Juan Carlos Tigre Bonilla Valladares, exdirector de la Policía Nacional de Honduras.

La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York lo acusó en abril de 2020 de conspirar para importar cocaína a EE UU y delitos relacionados con armas que implican el uso y posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos.

Según el expediente de la DEA, el Tigre Bonilla, exjefe de la Policía Nacional, presuntamente abusó de sus cargos en la aplicación de la ley para desempeñar un papel clave en una violenta conspiración internacional de tráfico de drogas, afirmó el fiscal federal Geoffrey S. Berman.

“Bonilla Valladares supervisó el transbordo de cargas de cocaína de varias toneladas con destino a Estados Unidos. Utilizó ametralladoras y otras armas para lograrlo y participó en actos de violencia extrema. Entre estos actos estuvo el asesinato de un traficante rival, para promover la conspiración”.

Entre 2003 y 2020, varias organizaciones de tráfico de drogas en Honduras y en otros lugares trabajaron juntas, y con el apoyo de ciertas personas públicas y privadas prominentes, incluidos políticos hondureños y funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, dicen los fiscales.

Hasta el momento la Corte Suprema de Justicia de Honduras no ha confirmado si hay orden de extradición para el Tigre Bonilla.

Al otro que espera la DEA es al exalcalde Yoro Arnaldo Urbina Soto, condenado en Honduras a 16 años de prisión por lavado de activos. Urbina Soto fue detenido el 27 de julio de 2014 por suponerlo responsable de narcotráfico, pero en Honduras fue absuelto por este delito.

Un juez ya autorizó su extradición a Estados Unidos, pero deberá primero cumplir su condena en este país. También están acusados Carlos Fernando y Miguel Ángel Urbina Soto.

La Prensa