Cardenal hondureño dice volver a normalidad no es volver a misma indiferencia

Óscar Andrés Rodríguez enfatizó que todos "corremos el riesgo de pasarnos la vida entera enrollados en tantos intereses superficiales ajenos al reino de Dios y al sentido profundo de nuestra vida”.

El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez.
El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez.

Tegucigalpa, Honduras

El cardenal hondureño Óscar Andrés Rodríguez dijo este domingo que volver a la normalidad en la emergencia de la pandemia de la covid-19 que vive su país, no es volver atrás, a lo mismo, a la misma indiferencia y mediocridad.

"Muchos están diciendo ojalá que salga la vacuna contra la covid-19, claro que sí, claro que es muy lícito esperarlo, pero esa no va a ser ninguna salvación, la salvación viene del Señor Jesús", subrayó Rodríguez en una homilía celebrada en la basílica menor de Tegucigalpa.

Aseguró que si lo que se espera es que "pronto salga la vacuna para que volvamos atrás y pensemos que eso es volver a la normalidad, estamos equivocados, porque ya la normalidad no es volver atrás, a la misma indiferencia, a la misma mediocridad, a los mismos pecados".

Honduras registra más de 2.900 fallecimientos y 107.513 contagios por coronavirus desde marzo, cuando se reportaron los primeros dos casos, según cifras del Sistema Nacional de Gestión de Riesgos (Sinager).

El religioso enfatizó que todos "corremos el riesgo de pasarnos la vida entera enrollados en tantos intereses superficiales ajenos al reino de Dios y al sentido profundo de nuestra vida”.

Señaló además que el papa Francisco dijo esta mañana que hay dos problemas que "nos pueden mantener dormidos: la mediocridad y la indiferencia. Despertar de la mediocridad, porque el sueño puede embotar nuestra vida y ya no nos importada nada, ni el poder del mal en el mundo, ni la injusticia ni el sufrimiento que hay a nuestro alrededor”.

RIESGO DE CAER EN LA INDIFERENCIA

El cardenal lamentó que muchas personas están "sufriendo" en el valle de Sula por los daños ocasionados por las tormentas tropicales Iota y Eta, que dejaron más de 80 muertos y destrucción en Honduras.

"Hay tanta gente que está sufriendo en el valle de Sula, en La Lima, limpiando su casa de tanta cantidad de fango, de barro, de lodo, con la idea de que pueden volver a empezar y es la esperanza de Jesús que quiere también tocar los corazones de todos, que nos ayudemos unos a otros y ese es el espíritu del adviento, salir al encuentro del Señor que viene con las obras de misericordia", enfatizó.

Iota y Eta causaron "devastación, destrucción", agregó Rodríguez, quien agradeció la generosidad de las personas, pero dijo que "pasada la primera emergencia corremos el riesgo de caer en la indiferencia, ya eso pasó, no, no ha pasado”.

Rodríguez rogó a Jesús que ayude a los más pobres, los indefensos, los hambrientos de pan y de justicia, los que están albergados en refugios esperando "la caridad", los que no tienen trabajo, las personas que sufren por la pandemia y sus efectos.

Rodríguez dijo que "no esperamos en ninguna de esas maniobras y de la politiquería que nos mantiene dormidos y como drogados, de ahí no viene ninguna salvación, la verdadera salvación viene de Cristo".

Si las personas reciben a Cristo y abren su corazón, "Honduras puede cambiar, (pero) si permanecemos encerrados, en lo mismo y en los mismos, de ahí no podemos esperar nada más que más de lo mismo, por eso esta invitación del adviento es para todos, salgamos al encuentro de Cristo que viene con el amor y la misericordia”, señaló el cardenal. EFE

La Prensa