Emergencia sanitaria dispara el gasto público en Honduras

La caída en la recaudación de impuestos obliga al Gobierno a financiarse mediante endeudamiento público y financiamiento condicionado por organismos multilaterales.

El proyecto Código Verde ha contratando a 2,265 profesionales de la salud durante la crisis sanitaria, según dijo el Gobierno
El proyecto Código Verde ha contratando a 2,265 profesionales de la salud durante la crisis sanitaria, según dijo el Gobierno

SAN PEDRO SULA.

El embate de la pandemia agravó los males crónicos de años que presentan las economías centroamericanas, al agudizar la crisis fiscal, la condición de los empleos y limitar el crecimiento del PIB.

Economistas han alertado que las caídas en el sector turístico, el ingreso de las remesas familiares, las exportaciones y el freno parcial en la actividad económica a causa de la cuarentena, impactarán de forma directa en cada país y el daño aún es muy prematuro de calcular.

82,556
Empleados públicos Cantidad registrada a 2020, según el Sistema de Registro y Control de Empleados Públicos (Sirep), que no incluye a maestros, militares, ni policías.

El covid ha dejado al descubierto la fragilidad de las finanzas públicas, las limitantes en la infraestructura hospitalaria y el aumento al gasto público para hacer frente a la crisis sanitaria.

En 2019, el déficit regional era del 3.1% del producto interno bruto (PIB) y la deuda llegó al 47.5%, con un crecimiento de 2.4 puntos porcentuales respecto a 2018, según un informe del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi).

Un estudio elaborado por dicha institución, y con cálculos al 27 de abril, estimó que El Salvador aumentó el gasto público entre el 11.11% y 11.70% del PIB.

En tanto, Honduras fue el segundo país que más elevó su gasto público con entre un 9.64% y un 10.16% como porción de la producción.

Le sigue Panamá que lo incrementó entre 6.35% y 6.78%.

Por su parte, Guatemala incurrió en un aumento entre 2.26% y 2.39%, y Costa Rica que tuvo un gasto estimado entre 0.36% y 0.38% de la producción nacional.

Gasto público
Es la cantidad de recursos financieros, materiales y humanos que el sector público emplea para cumplir sus funciones.

En las últimas semanas, los gobiernos centroamericanos también han recurrido a préstamos o donaciones por parte de organismos regionales y multilaterales.

En todos los países se estima que la recaudación tributaria caerá, por lo que los incrementos en el gasto público estarán financiados con endeudamiento público de emergencia, con lo cual el déficit fiscal crecerá.

En Honduras, los ingresos tributarios a mayo pasado sumaron L34,433.9 millones, es decir, L9,667.7 millones menos respecto a 2019 (una caída de 21.9%). Centroamérica, con la excepción de Nicaragua, está implementando una serie de medidas financieras para afrontar la crisis sanitaria.

Paquete de gastos

Entre las acciones que ha hecho el Gobierno de Honduras destaca la aprobación de un paquete de gastos de alrededor de 0.6% del PIB para compra de insumos médicos, instalaciones médicas temporales, contratación de personal de salud adicional y para entregar provisiones de alimentos a 800,000 familias.

También se aprobó una ley para el incremento en el gasto de infraestructura de salud, así como una ampliación presupuestaria que permitirá al Gobierno adquirir deuda adicional equivalente al 10% por ciento del PIB.

3 retos que enfrenta la región
1 - El empleo informal. En la región el 50% de los trabajadores perciben sus ingresos en el sector informal y el acceso a la seguridad social, contratos de trabajo y prestaciones es limitado.
2 - Pobreza en el triángulo norte. La pobreza es otro de los problemas medulares en CA y 45 de cada 100 centroamericanos viven en estas condiciones. De 22.5 millones de personas pobres, 18.4 millones habitan en el triángulo norte.
3 -Dependencia de las remesas. El golpe económico que recibirán las naciones centroamericanas está altamente relacionado con el nivel de dependencia que tienen hacia diversas actividades económicas, por ejemplo las remesas.

Sin embargo, la forma en que el Gobierno de Honduras está gestionando los recursos destinados al combate de la pandemia ha sido cuestionada por la población luego que distintas irregularidades y compras sobrevaloradas han sido públicas.

El economista del Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh), Alejandro Kafati, dijo que “no se observa una intervención eficiente en temas sanitarios y económicos durante la pandemia”.

Al ser abordada por medios de la capital, la secretaria de Finanzas, Rocío Tábora, dijo que “es bien duro toda esta gestión de las finanzas públicas en un momento de crisis, pero se tiene claro cuáles son las prioridades y administrando de la mejor manera posible, así como buscando recursos adicionales para salir adelante en esta emergencia”.

En tanto, analistas han hecho hincapié que, mientras una gran cantidad de empleados de las empresas privadas han negociado recortes de salarios para mantener sus trabajos, los salarios de los altos ejecutivos del Gobierno se mantienen.

El presupuesto general de 2020 es de 282,335.5 millones de lempiras, de los que 24.5%, equivalente a 69,218.8 millones de lempiras, está asignado a sueldos y salarios de la administración pública, sin incluir pago a maestros, policías y militares.

Pago de salarios

La Secretaría de Finanzas confirmó que debido a los efectos del covid-19 en la economía nacional, evidenciado en la caída de la recaudación de impuestos, “es necesario incorporar recursos externos gestionados y autorizados por el Congreso Nacional para paliar esta crisis y que permita cumplir con las obligaciones salariales de junio, julio y agosto”. Según Rocío Tábora, con la deuda externa buscarán cubrir un 30% del total para cancelar los salarios a los empleados públicos.

Para el banquero y expresidente del BCIE Federico Álvarez que el Gobierno tome deuda externa para pagar salarios, “es como si uno pidiera prestado para pagar la pulpería. Urge reducir los gastos a solo lo necesario para combatir el covid-19.

Debe reformularse y achicar el presupuesto de modo que la deuda sea para inversión y no gasto”, puntualizó.

La Prensa