María Antonia Rivera: “Digo Con orgullo que nací en el barrio Cabañas”

Alcanzó el éxito como licenciada en Contaduría, pese a que la profesión que le gusta es Derecho.

Por muchos años estuvo buscando el equilibrio entre el gobierno y el sector privado. Nació en el barrio Cabañas de sps en el seno de una familia humilde.
Por muchos años estuvo buscando el equilibrio entre el gobierno y el sector privado. Nació en el barrio Cabañas de sps en el seno de una familia humilde.

San Pedro sula, Honduras

No es una mujer política, pero María Antonia Rivera logró convertirse en designada presidencial por su demostrado interés en solucionar los problemas del país cuando era mediadora entre el sector privado y el Gobierno.

En esa lucha fue víctima de la burocracia porque encontró obstáculos en los trámites gubernamentales para cumplir con su cometido. Ahora que conoce cómo funciona la maquinaria gubernamental, trata de simplificar el papeleo burocrático para agilizar la gestión de las diferentes dependencias estatales. Por ello, el mismo presidente la bautizó como la Zarina de la simplificación del Estado.

1. ¿Cómo se involucró en la política?

Recibí una llamada del presidente Juan Orlando Hernández, creí que era para hablar sobre mi trabajo como comisionada presidencial de Aduanas, jamás pensé que sería para proponerme en la fórmula (como designada presidencial), tomando en cuenta que en ese momento no era militante activa del Partido Nacional aunque me he identificado con él.

2. ¿Cómo lo tomó su esposo?

Yo le dije al Presidente que mejor le ayudaría desde el lado del sector privado, pero él insistió, luego le dije que tendría que consultarle a mi esposo, que en ese momento se encontraba en México. Llámelo ahora mismo, me sugirió. Yo lo llamé por Watsap, pero la señal no estaba muy clara, y él aceptó. Resulta que él había entendido mal y cuando vino a Honduras y se dio cuenta, eso fue terrible, todavía no acepta porque eso significaba irme a Tegucigalpa.

3. ¿Cómo se siente ahora en el lado gubernamental?

Es un mundo diferente. No ha sido fácil, ya que renuncié a mi trabajo y me trasladé a Tegucigalpa dejando a mi familia en San Pedro. El Presidente ya me autorizó para que abra una oficina (gubernamental) en San Pedro. Aquí se mete un expediente, pero hay que mandarlo a Tegucigalpa para que sea firmado por la persona que lo va a autorizar, entonces allá lo mezclan con otros expedientes. Con la simplificación y descentralización no vamos a mandar papeles a Tegucigalpa. Aquí se hará todo.

4. Se dice que el designado es una figura decorativa.

Los que estamos al lado del Presidente tenemos un fuerte compromiso de trabajo. Por eso he bajado de peso, jajaja. El día de la toma, él no nos invitó a almorzar, sino a una reunión de trabajo. A mí me toca servir de enlace entre el Gobierno y el sector empresarial, pero ahora estoy (trabajando) de este lado. Es parte del pacto que hicimos con el Presidente. El empleo es uno de los grandes enfoques de este Gobierno.

5. ¿Cómo conoció a su esposo?

Un día que mi carro estaba malo. Mientras lo arreglaban, me fui a comer a un negocio de la colonia Aurora. Como no había suficientes asientos él me ofreció el suyo y comenzamos a hablar de trabajo.

6. ¿Hace ejercicios?

Cuando estaba en la escuela me decían Gordita, entonces me propuse bajar de peso. Ya en el colegio me compré una bicicleta. No como entre comidas, ni en el trabajo y me gusta caminar.

7. ¿Cuánto tarda en maquillarse?

No me gusta maquillarme mucho, solo en ocasiones especiales como esta (de la entrevista), jajaja. El pelo me lo corté cuando nació mi hija (hace veinte años). Me gusta así porque es más fácil peinarlo.

8. ¿Cómo se lleva con las redes sociales?

Prefiero hablar con la gente. Muchas veces se nos interpreta mal lo que queremos expresar, aparte de que duelen los dedos si se chatea mucho, jajaja.

9.¿Le gusta bailar?

En mi vida fui dos veces a una discoteca y no me gustó. El humo del cigarrillo y el olor a bebidas alcohólicas era muy fuerte. Me gusta bailar, pero solo en reuniones de amigos, aunque no soy gran bailadora.

10. ¿Un acontecimiento que la haya conmovido?

El cierre del presidio sampedrano. Yo nací con mucho orgullo en el barrio Cabañas. A cuatro cuadras teníamos el penal, y crecimos con el temor de que se fugaran los privados de libertad. El día que lo cerraron llevé a mi madre en silla de ruedas. Las dos lloramos.

11. ¿Cómo vivió los acontecimientos poselectorales?

Me dolió que frente a la casa de mi madre, todos los días iban a quemar llantas. Todas las noches sonando cacerolas. Antes había más tolerancia y respeto partidario. En noviembre y diciembre retrocedimos, en cuestión de días perdimos mucho de lo que se había logrado en cuatro años.

12. ¿Cuál fue su primera misión como designada?

Fui a Omoa a socorrer a la gente afectada por las lluvias. A las siete de la mañana me llamó el Presidente para que me fuera con los ministros de Copeco y de Insep a Omoa porque estaba prácticamente incomunicada. Como soy atrevida, me bajé del carro bajo la lluvia. Había muerto una familia completa, solo se salvaron dos niños. A una niña la trasladamos por orden del Presidente, del hospital de Puerto Cortés a una clínica privada de San Pedro Sula porque había que hacerle un tac cerebral.

13. ¿Ya se adaptó a la burocracia?

En los ministerios hay gente buena, pero también hay otros que deben cambiar su mentalidad. Deben entender que nos debemos a los usuarios. Del presidente aprendí que debemos mirar al usuario a los ojos, regalarle una sonrisa y de ser posible estrecharle la mano a todos.

14. ¿Será posible lograr ese cambio?

Estoy claro que no será fácil. La idea es implementar una política de simplificación a la par de una ley que la reglamente con una visión de unos veinte años. Queremos un gobierno sin papeles, pero lo más importante es cambiar la cultura y el pensamiento de los funcionarios.

15. ¿Aspira a ser presidenta de Honduras?

Lo que quisiera es que algún día llegue a la presidencia una mujer, no por la condición de género sino por su capacidad y dedicación, no precisamente tendría que ser yo.

16. ¿Se siente cómoda como vicepresidenta?

Es algo que nunca busqué. Creo que es una gran oportunidad para trabajar por mi país y lucharé por eso.

17. ¿Cómo conoció al presidente Hernández?

él era presidente del Congreso Nacional cuando yo llegaba porque había problemas con la ley del sector agropecuario que yo representaba. Así establecimos una relación de trabajo. él siempre ha sido accesible.

18. ¿La ha favorecido la suerte?

No creo en la suerte, sino en las oportunidades. La felicidad está en la satisfacción de dar sin esperar nada a cambio.

19. ¿El mejor piropo que ha escuchado?

No lo recuerdo. Siempre me dediqué a trabajar y a estudiar. A los 17 años estaba trabajando en la Administración de Aduanas. Mi jefe era David Matamoros Batson. A los 27 años compré mi primer carro.

20. ¿Tuvo muchos novios?

No lo va a creer, solamente tuve tres novios. Con el primero lloré porque no era lo que yo quería. El tercero es mi esposo Manuel Tábora. Es un hombre de casa. Lo amo mucho, es excelente.

La Prensa