Tegucigalpa, una joya colonial que enamora a los turistas

La capital hondureña es refugio de historia y cultura.

VER MÁS FOTOS
La iglesia Los Dolores es considerada un monumento nacional por su antigüedad y belleza. / Fotos: Andro Rodruez

Tegucigalpa, Honduras.

Tegucigalpa, capital de la república, es mucho más que el epicentro político de Honduras. También es una ciudad rica en cultura, historia y turismo religioso o colonial. La Corona española la fundó en 1578 bajo el nombre de Real de Minas de San Miguel de Tegucigalpa y el 30 de octubre de 1880 se convirtió en capital hondureña. Cuenta con más de 40 lugares históricos, entre los que se encuentran sus templos coloniales, edificios emblemáticos y plazas.

La ciudad se moderniza día con día, pero su centro histórico se resiste a perder su esencia colonial y por esto, autoridades de la alcaldía del Distrito Central y la Cooperación Española invierten casi 10 millones de lempiras en la restauración de plazas y monumentos antiguos.

Iglesias

Los amantes del turismo colonial pueden apreciar su imponente catedral, que se edificó en 1782 en honor al patrón San Miguel Arcángel. El impresionante templo es la expresión máxima de la influencia del barroco. Está ubicada frente al parque central.

También la iglesia Los Dolores, en el barrio del mismo nombre, es otra obra arquitectónica que se construyó de 1732 a 1815, bajo el mismo estilo.

El turista que guste de seguir apreciando esta arquitectura colonial puede ir al centro de la ciudad. Ahí esta la iglesia San Francisco, donde a finales del siglo 16 funcionó un cuartel militar, una academia de gramática, un museo y un templo.

jq-ruta-060817 (9)(800x600)



Plazas

La capital tiene 11 plazas solo en su casco histórico, entre las cuales destacan la Morazán en el centro de ciudad y los parques Finlay, Valle, Herrera, La Merced, La Leona y La Concordia. Este último fue uno de los más preciosos de América Latina a inicios del siglo 20. Comayagüela también posee espacios maravillosos, como el Parque El Soldado, La Libertad y El Obelisco, que se construyó en honor a uno de los últimos intentos por reunificar a la extinta Federación Centroamericana.

Monumentos nacionales

Los rasgos coloniales y mineros aún están presentes en la principal urbe hondureña, muestra de ello son 15 edificaciones que se consideran monumentos nacionales que a diario son fotografiados y visitados por hondureños y extranjeros.

En esta lista no pueden faltar el Teatro Manuel Bonilla, en el barrio Abajo; el Palacio de Telecomunicaciones, la Biblioteca Nacional, el Correo Nacional, el Palacio Municipal, la Escuela Nacional de Bellas Artes y la Antigua Casa Presidencial, obra diseñada por el arquitecto italiano Augusto Bressani.

Museos

La historia y el arte se refugian en 10 museos en los cuales se destacan el Museo para la Identidad Nacional, cerca del Paseo Liquidámbar y del Correo Nacional; y el Museo Histórico Nacional donde estaba la antigua Casa Presidencial. Así que si usted quiere visitar la capital y conocer la historia plasmada en edificios arquitectónicos solo basta invertir un día en el recorrido.

jq-ruta-060817 (17)(800x600)
La Prensa