Descartan que taquero usara carne de perro en Siguatepeque y dice que ha sido insultado
Josué Castillo fue dejado en libertad tras ser señalado de usar carne de perro en sus platillos. Ahora busca retomar su negocio, entre insultos y miedo por salir a comprar productos
- Actualizado: 29 de octubre de 2026 a las 14:45 -
Josué Salomón Castillo fue detenido en Siguatepeque, Comayagua, señalado por maltrato animal. Un vecino denunció malos olores en la vivienda del emprendedor propietario de un comedor que incluye, entre otros platillos, venta de tacos mexicanos.
Después de una oleada de señalamientos en su contra por una investigación relacionada con carne de perro utilizada en su negocio, el emprendedor salió al paso para dar su versión y rechazar las acusaciones que, asegura, han afectado severamente su negocio.
Castillo relató, en entrevista con HCH, que aprendió cocina en Estados Unidos y que, al volver a casa, decidió emprender con el negocio de comida hace dos meses. Castillo contó que ha acumulado una clientela que ha generado esperanza a él y su familia. Aseguró que sus clientes degustan platillos en el local y a domicilio.
Sobre los señalamientos, Castillo declaró que él salió durante varios días a Comayagua por una emergencia de salud de su hija y que durante ese tiempo murió uno de sus perros. Esto habría causado mal olor, el mismo que fue denunciado por vecinos.
Estos llamaron a la Policía y agentes llegaron a la residencia de Castillo. Allí, constataron que, además del can muerto, había otros dos en estado de desnutrición. Finalmente, se llevaron a los dos perros. Sin embargo, la imagen del negocio de Castillo quedó cuestionada por la investigación policial.
En las últimas horas, Castillo recuperó su libertad y volvió a operar su negocio. Denunció que ha recibido insultos y que teme salir a comprar productos para su negocio. "Es cierto que murió uno de los perritos, por una herida en el estómago. Esto debido a un metal punzante", comenzó diciendo.
Argumentó que él estuvo fuera de casa por la emergencia médica de su hija y que no había quien enterrara al perro muerto. Por esto, asegura, los vecinos llamaron a autoridades. "Yo venía llegando del hospital con la niña cuando me detuvieron. No me dijeron cuál era la orden que traían ni explicaron el motivo", señaló.
"Tengo facturas en las que se muestra dónde compro la carne que usamos para el negocio", remarcó. "Todo esto nos ha afectado bastante. Anoche vinieron muchas personas a insultar y ofender. Nos dicen cerdos y que maltratamos animales", subrayó. "Todo esto nos ha afectado bastante. Anoche vinieron muchas personas a insultar y ofender. Nos dicen cerdos y que maltratamos animales", subrayó.
"Mi testimonio lo han pisoteado. Ya no puedo salir a la calle ni a hacer compras", cerró. También señaló que continuará con su negocio. Autoridades no clausuraron el negocio y este sigue operando. Entre la oferta incluyen tacos, desayunos, almuerzos y "burras".