Reforma eléctrica: el paso a paso para transformar la Enee
Conozca paso a paso cómo se transformará la Enee, los plazos de la reforma eléctrica y los cambios previstos para el sector en 2027.
- Actualizado: 02 de noviembre de 2026 a las 13:26 -
La Ley de Justicia Energética, publicada el 29 de septiembre de 2026, establece una transformación del sector eléctrico hondureño que comenzará a ejecutarse mediante reglamentos, nuevas estructuras empresariales y cambios en la operación del mercado. El proceso contempla varias etapas que deberán desarrollarse entre diciembre de 2026 y septiembre de 2027, aunque el saneamiento financiero de la Enee podría tardar varios años.
El primer paso es la elaboración del reglamento de la ley, que deberá estar listo a más tardar en enero de 2027. Este documento detallará cómo se reorganizará la Enee, cómo se distribuirán sus activos, pasivos y personal, y cuáles serán las reglas de funcionamiento de las nuevas empresas. Actualmente, el Comité de Conducción de la Reforma del Subsector Eléctrico trabaja en su elaboración y revisión junto con las instituciones involucradas.
Para dirigir la transformación ya fueron instalados el Comité de Conducción de la Reforma y la Unidad Técnica de Implementación y Seguimiento (UTIS), coordinados por la Secretaría de Energía e integrados por representantes de la Secretaría de Finanzas (Sefin), la Enee y la Cree. Tendrán la responsabilidad de preparar los estatutos y reglamentos de gobernanza de las nuevas empresas, definir sus estructuras y dar seguimiento al cumplimiento de la hoja de ruta.
Uno de los cambios centrales será la división de la Enee en tres empresas subsidiarias: Generación, Transmisión y Distribución. Aunque tendrán independencia jurídica, operativa y financiera, permanecerán bajo una empresa matriz, que será la Enee. Una vez aprobados sus estatutos y reglamentos, el siguiente paso será inscribir la escisión en el Registro Mercantil, con un inventario de los activos, pasivos y trabajadores que corresponderán a cada unidad.
Durante esa etapa también deberán formalizarse los convenios de administración por 30 años y los contratos iniciales de generación-distribución por 10 años. Además, se identificarán y registrarán los activos de infraestructura del Estado transferidos a la Enee Matriz, entre ellos la obra gris de las represas, las redes de transmisión y distribución, las subestaciones, los derechos de vía y los terrenos.
Otro plazo importante corresponde a la deuda histórica de la estatal. La Enee deberá presentar, en un período de 120 días y por medio de la Comisión de Energía, un informe sobre el monto y la situación de sus obligaciones. Junto con la Secretaría de Finanzas también tendrá que informar sobre la implementación de un plan estratégico para pagar esa deuda, que supera los 120,000 millones de lempiras.
En cuanto al mercado eléctrico, la reforma contempla la creación del Operador del Sistema y del Mercado (OSM), una entidad independiente y sin fines de lucro que sustituirá al actual Operador del Sistema (ODS). Su función será coordinar la operación del sistema eléctrico nacional, administrar el mercado mayorista y realizar el despacho de energía al menor costo.
La primera junta directiva del OSM deberá estar establecida a más tardar el 28 de diciembre de 2026 y la nueva entidad tendrá que estar operando en sustitución del ODS a más tardar en abril de 2027. Paralelamente, deberán establecerse las nuevas reglas del mercado eléctrico. Esto incluye la actualización del funcionamiento de la Cree, la elección escalonada de sus comisionados mediante un proceso público y transparente.
Otro compromiso tiene como fecha límite septiembre de 2027. Para entonces deberá presentarse ante el Congreso Nacional el informe actuarial del Fondo de Previsión Social de los Empleados de la Enee (FPS-Enee). El documento incluirá un estudio actualizado, un inventario de activos y pasivos, los mecanismos para su eventual traspaso y recomendaciones sobre su viabilidad financiera.
La transformación también deberá garantizar los derechos de los trabajadores. La ley establece que quienes sean trasladados a las nuevas subsidiarias conservarán íntegramente sus derechos laborales individuales adquiridos bajo el contrato colectivo vigente. El Stenee ya realiza asambleas nacionales para modificar su estructura de sindicato de base a sindicato de industria, con el propósito de adaptarse a la división de la estatal en tres empresas y proteger los derechos de sus afiliados.
Sin embargo, la reorganización administrativa no será suficiente para resolver los problemas financieros de la institución. Entre las principales tareas están reducir las pérdidas eléctricas, mejorar la recuperación de pagos, garantizar el flujo de caja de las empresas, ampliar la red de transmisión y preparar al sistema para enfrentar períodos de sequía.
También se contemplan nuevas licitaciones internacionales para contratar potencia y energía, atraer inversiones y mejorar la capacidad de generación y distribución.
Los expertos consideran que los primeros resultados de la reforma deberían comenzar a observarse durante el primer año de ejecución, especialmente en la reducción de pérdidas y el ordenamiento regulatorio y operativo. No obstante, el saneamiento financiero de las subsidiarias y su capacidad para sostenerse por sí mismas podrían tardar varios años, debido a que dependen de mejorar la eficiencia, aumentar la recuperación de ingresos y controlar las pérdidas eléctricas.
En términos generales, la reforma tendrá que avanzar por etapas: primero, aprobar el reglamento y los estatutos; después, separar legal y administrativamente las tres empresas de la Enee; al mismo tiempo, poner en funcionamiento el OSM y ordenar el mercado eléctrico; y finalmente, avanzar en el saneamiento de las finanzas, la reducción de pérdidas y la atracción de inversiones.
El cumplimiento de los plazos será determinante para que los cambios legales se traduzcan en mejoras concretas en el suministro eléctrico y en el servicio que reciben los usuarios.