Joya Grande, el zoológico que sobrevivió a su turbulenta historia
Entre el rugido de los grandes felinos, el colorido de las guacamayas y la presencia de un pequeño tapir que despierta curiosidad, el zoológico Joya Grande intenta escribir un nuevo capítulo de su historia
- Actualizado: 07 de noviembre de 2026 a las 10:00 -
El zoológico de Santa Cruz de Yojoa, marcado por un pasado de narcotráfico, crisis y denuncias de abandono, apuesta por recuperar sus instalaciones y mejorar el cuidado de sus animales. Una nueva cría de tapir, una de las especies del recinto es la sensación entre los visitantes.
Entre montañas y abundante vegetación, el zoológico Joya Grande busca recuperar su lugar como uno de los destinos recreativos más conocidos del norte de Honduras. Tras años de dificultades y denuncias sobre las condiciones de sus animales, una nueva administración apuesta por mejorar las instalaciones y atraer nuevamente a las familias. En la foto uno de los leones tomando el sol. Él es el rey de los felinos.
La historia de Joya Grande comenzó bajo la propiedad de los hermanos Rivera Maradiaga, líderes del cartel de Los Cachiros. El zoológico fue creado en 2011 y pasó a manos del Estado tras las operaciones de incautación de 2013. Desde entonces, su funcionamiento ha atravesado distintas administraciones y períodos de incertidumbre.
Lo que nació como una propiedad vinculada a una poderosa organización criminal terminó convertido en un bien bajo control del Estado hondureño. Su historia ha estado marcada por problemas financieros, cambios administrativos y el desafío de garantizar alimentación y atención adecuada a las especies que alberga. Los hipopótamos han estado ligado a las extravagancias de los narcos en América Latina.
Jennifer Aguirre, representante del área administrativa de Joya Grande, aseguró a LA PRENSA que trabajan para mejorar las condiciones del recinto y fortalecer la atención de los animales. La funcionaria también rechazó las publicaciones que describen una situación crítica generalizada entre las especies.
La nueva administración destaca avances durante sus primeros cinco meses de gestión, particularmente en el suministro de alimentos y el cuidado cotidiano de los animales. LA PRENSA realizó un recorrido por el zoológico para documentar las condiciones actuales y conocer las acciones impulsadas para su recuperación.
Los senderos de Joya Grande permiten conocer distintas especies mientras se disfruta del paisaje de Santa Cruz de Yojoa. El parque combina áreas destinadas a los animales con instalaciones recreativas, una característica que durante años lo convirtió en un sitio atractivo para excursiones escolares y paseos familiares. En la foto, uno de camellos.
Los grandes felinos estuvieron entre los animales más afectados por las dificultades que atravesó Joya Grande. En 2024, LA PRENSA documentó denuncias sobre raciones insuficientes y problemas de atención. La recuperación del zoológico también debe medirse por las condiciones sostenibles que se puedan garantizar a estos animales.
Los tigres de bengala figuran entre los animales que más llaman la atención de los visitantes. Su imponente tamaño, musculatura y característico pelaje de rayas oscuras los convierten en una de las especies más fotografiadas. Estos felinos necesitan alimentación apropiada, atención veterinaria y espacios adaptados a su comportamiento.
Los tigres son animales solitarios y poderosos, adaptados para desplazarse sigilosamente y cazar. Aunque nacen bajo cuidado humano, conservan sus instintos naturales y requieren condiciones especializadas. La atención de estos grandes felinos ha sido uno de los asuntos más sensibles durante las diferentes crisis de Joya Grande.
En 2014, el nacimiento de Kenya, una tigresa blanca de bengala, despertó gran interés entre los visitantes. Sus ojos azules y su pelaje blanco con rayas negras la distinguían de otros ejemplares. Fue uno de los acontecimientos más recordados del zoológico y recibió amplia cobertura periodística.
Joya Grande también tiene una historia de reproducción de grandes felinos. En marzo de 2026, LA PRENSA documentó que Noel y Pandita, dos tigres de bengala nacidos en el recinto, formaban parte de sus principales atractivos. Su presencia muestra una faceta de la historia del parque que va más allá de las dificultades administrativas.
La presencia de leones ha sido una de las características más conocidas de Joya Grande desde sus primeros años. Estos felinos, originarios principalmente de África, destacan por su fuerza y comportamiento social. Su cuidado exige una dieta adecuada, vigilancia de su salud y ambientes que favorezcan su bienestar.
Además de tigres y leones, Joya Grande ha albergado jaguares y leopardos, especies que suelen llamar la atención por sus manchas características. Aunque pueden parecer similares, pertenecen a especies distintas. El jaguar es originario de América y constituye una parte importante de la biodiversidad de Honduras.
Con sus grandes ojos oscuros, pelaje dorado y largas garras, el kinkajú es uno de los curiosos habitantes de los bosques tropicales. Este mamífero pasa gran parte de su vida entre los árboles y utiliza su cola prensil para sujetarse de las ramas. Aunque su apariencia recuerda a la de un pequeño primate, pertenece a la familia de los mapaches. Se alimenta principalmente de frutas y néctar, por lo que también contribuye a la dispersión de semillas y la polinización.
El avestruz, el ave más grande del mundo, es otra de las especies que forman parte de los atractivos del zoológico Joya Grande. Originaria de África, esta impresionante ave no puede volar, pero posee patas fuertes que le permiten correr a velocidades de hasta 70 kilómetros por hora. Puede alcanzar los 2.7 metros de altura y pesar más de 150 kilogramos. Sus grandes ojos, largo cuello y poderoso cuerpo despiertan la curiosidad de los visitantes. Se alimenta principalmente de plantas, semillas y pequeños invertebrados.
Entre los habitantes más recordados del zoológico figura Big Boy, una jirafa que se convirtió en símbolo del recinto y murió el 26 de enero de 2023. Su fallecimiento provocó consternación y volvió a poner bajo escrutinio las condiciones del parque. La necropsia estableció que sufrió un paro cardíaco y complicaciones posteriores a su caída.
Joya Grande también dispone de áreas recreativas destinadas al turismo familiar. En marzo de 2026, LA PRENSA informó sobre piscinas, espacios de juegos, canchas y senderos, además de otras atracciones. Esta combinación busca ofrecer una experiencia que una entretenimiento, contacto con la naturaleza y conocimiento sobre las especies.
Garantizar una dieta adecuada ha sido uno de los grandes desafíos del zoológico. En años anteriores, trabajadores denunciaron escasez de alimentos y dificultades para atender a los animales. La representante administrativa Jennifer Aguirre aseguró en el recorrido más reciente de LA PRENSA que actualmente se suministran alimentos frescos a las especies.
Los cambios administrativos representan una oportunidad para Joya Grande, pero su historia demuestra que la recuperación de un zoológico no depende únicamente de mejoras temporales. La alimentación, la atención veterinaria, el mantenimiento y los recursos económicos son necesarios para sostener las condiciones de bienestar de los animales.
El mapache, uno de los curiosos habitantes de Joya Grande, llama la atención por su característica máscara negra alrededor de los ojos y su espesa cola con anillos oscuros. Este mamífero, presente en Honduras y otras regiones de América, destaca por su inteligencia, agilidad y habilidad para manipular alimentos con sus patas delanteras.
Las guacamayas llenan de color y vida el zoológico Joya Grande con sus vistosos plumajes y llamativos sonidos. Estas aves tropicales destacan por su inteligencia, su capacidad para establecer vínculos sociales y sus poderosos picos, capaces de romper semillas y frutos duros. Entre las más emblemáticas se encuentra la guacamaya roja o guara roja, declarada ave nacional de Honduras.
El pavo real, una de las aves más vistosas del zoológico Joya Grande, cautiva por su elegante plumaje y la espectacular cola que despliegan los machos durante el cortejo, formando un abanico de colores azulados, verdes y dorados. Originario del sur de Asia, especialmente de la India, este animal puede extender sus largas plumas hasta formar una exhibición impresionante para atraer a las hembras.
crias de cerditos
Las crías de cerditos también se roban las miradas en el zoológico Joya Grande por su pequeño tamaño, movimientos juguetones y comportamiento curioso. Estos animales nacen después de un período de gestación de aproximadamente 114 días, es decir, tres meses, tres semanas y tres días. Desde sus primeros días de vida buscan el calor y la protección de su madre, de cuya leche se alimentan.
Los loros de nuca amarilla, otra de las coloridas especies del zoológico Joya Grande, destacan por su plumaje verde y una característica franja amarilla en la parte posterior del cuello. Estas aves, conocidas por su inteligencia y extraordinaria capacidad para imitar sonidos y la voz humana, habitan naturalmente en regiones de Centroamérica, incluida Honduras. Suelen formar parejas estables y comunicarse mediante fuertes vocalizaciones. Actualmente, el loro de nuca amarilla (Amazona auropalliata) se encuentra en peligro crítico de extinción debido principalmente a la pérdida de su hábitat y la captura ilegal para el comercio de mascotas.