Grandes expectativas y ansias de compartir y cantar sus canciones con los sampedranos tiene el salmista Alex Campos, que confesó disfrutar mucho los conciertos que presenta en Honduras. Mañana alabará a Dios junto a sus seguidores catrachos.
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Durante más de media hora, el intérprete de canciones como “Al taller del maestro” y “Sueño de morir” compartió con Diario LA PRENSA sus ideales, planes para el futuro y su nueva faceta como papá; también contó cómo fueron sus inicios en la música, brindó algunos consejos a la juventud hondureña y reveló cómo Dios le dice cada día “cuidaré de ti”.
Hay mucha emoción en los hondureños por el concierto que brindará mañana, ¿cuáles son sus expectativas?
Vamos con muchas ganas de ver a la gente cantar, juntarse otra vez con nosotros. Siempre que hemos ido allá a San Pedro ha sido muy especial porque va mucha gente, los conciertos son de los más grandes que hemos tenido. Así que vamos a compartir con las personas, llevar las canciones que ya conocen y las nuevas que queremos dar a conocer junto con el nuevo álbum que saldrá en un mes.
¿Qué impresión tiene de Honduras y qué lo ha cautivado de su gente?
La gente de Honduras tiene mucha energía en los conciertos. Me gusta mucho interactuar con las personas y a veces como que luchas mucho para que entren en la dinámica, pero los hondureños, y en especial la gente de San Pedro Sula, se compenetra muy bien, puedes pasar dos o tres horas de concierto y siguen allí con las mismas energías. En la parte espiritual son personas a las que les gusta cantarle a Dios, poner sus palabras al Señor y ofrecerle canciones a Él. Esas cosas combinadas hacen que presentarse en concierto a Honduras sea especial para cualquiera.
¿De dónde nace la idea de su último material discográfico “Cuidaré de ti”?
“Cuidaré de ti” es un disco que ya lleva alrededor de dos años y está llegando a su final. Nace en el momento en que me convierto en padre, tengo una niña de año y medio que se llama Juanita y el hecho de ser papá me enseñó a ver a Dios un poco más paternal. Cada uno tiene un concepto de Dios, habemos algunos que lo amamos más que otros, pero me enseñó el hecho de que Él cuida de mí en todo tiempo, así como yo cuido de mi hija, que me ama, me consiente, quiere lo mejor para mí, así como yo tengo lo mejor para mi hija.
Mucha gente escucha su música, en especial los jóvenes, ¿cómo logra tanta afinidad?
El ritmo es muy moderno y la música, muy contemporánea, eso es una parte, y también la gracia de Dios ha hecho que nuestras canciones sean un paréntesis dentro de la música cristiana. Es comunicar de manera diferente, mucho más moderna, de pronto digerible aún para gente que no es cristiana.
Ha cantado a dúo con Marcos Witt, Jesús Adrián Romero y Coalo Zamorano, ¿qué ha aprendido de ellos?
Creo que aprendo mucho sobre la unidad, saber que somos uno, que no hay competencia entre nosotros, que cada uno puede aportar algo diferente en el trabajo que hacemos, tanto yo en el de ellos como ellos en el mío. Me he acostumbrado a que en cada disco haya un invitado especial; en el nuevo que sale dentro de un mes, que se llama “Te puedo sentir”, canto un tema con Marcela Gándara y sé que será una gran sorpresa para todos.
Ha ganado muchos reconocimientos y hasta ha estado nominado a los premios Grammys y Arpa, ¿qué significado tienen en su vida?
Yo los veo como si Dios me estuviera diciendo: “Alex, lo estás haciendo bien”, lo veo como un abrazo de la gente diciendo: “Nos gusta lo que estás haciendo”. También es como un empujón o un desafío a fin de hacer las cosas bien y hacer lo mejor para Dios. Una de mis metas es ganar un Grammy, y eso nos da el nivel para mejorar cada día, para que Dios se agrade de eso y que sea del agrado de la gente.
Contundente y sincero
El cantante colombiano respondió a las interrogantes sobre lo que se dice en ciertos blogs en Internet en los cuales lo difaman tildándolo de “ecuménico” y argumentando que el éxito musical “Me robaste el corazón” en un principio fue escrito para la conocida cantante Shakira.
“No soy católico, en ningún momento, siempre he sido cristiano, no sé cómo se dio ese chisme grosero. La canción ni siquiera la escribí yo, fue un amigo, en los créditos del disco lo pueden comprobar”, sentenció Campos.
¿Cómo fueron sus inicios en la música?
Fue desde muy pequeño. Canté en los eventos especiales del colegio; luego, cuando fui a la iglesia, me involucré en la música, aprendí a tocar la batería, el bajo, la guitarra y me di cuenta de que tenía un talento especial para Dios. Después empecé a escribir canciones naturalmente.
¿En qué se inspira?
En el diario vivir, el amor a Dios, el tenerlo a diario, lo que me pasa con Él lo traduzco, mis experiencias, básicamente es eso, lo que veo, lo que escucho, con mi hija, con mi esposa, todo lo que me rodea me alimenta para escribir canciones.
¿Cómo fue su encuentro con Jesús?
Fue en la iglesia, luego de dos años de asistir, porque el hecho de asistir no significa que ames a Dios; yo necesitaba realmente un encuentro con Él. Mis padres son separados y me acuerdo que un día le pregunte a Dios: ¿Por qué separaste a mis papás? ¿Por qué pasó eso si Tú eres bueno, real como esta gente lo dice? Yo quiero que seas mi papá”. Fue cuando tenía 12 años y de ahí empecé a sentir cosas increíbles, la presencia de Dios de manera sobrenatural. Han pasado 21 años desde eso.
¿Cuál ha sido su momento más difícil como seguidor de Dios?
¡Uff! bueno, no hay uno en especial, quizá la muerte de uno de mis hermanos, ese fue un momento muy crítico en mi fe porque en esas situaciones Dios hace silencio y tú te preguntas y le reclamas porqué pasan esas cosas, pero Dios es Dios y Él decide y espera que en esos momentos nosotros igual le agradezcamos. Fue difícil perder a mi hermano de 16 años, pero Dios me enseñó a tener paciencia y confiar en Él.
¿Qué debe hacer el joven que sigue a Dios para demostrarle al mundo que está 100% dedicado a Él?
Amarlo antes que todo, y saber que en estos tiempos todo ha evolucionado y que el mensaje se transmite de manera diferente, pero siempre estar atento a que eso mismo no te confunda y lleve a la perdición. Yo lo he vivido, soy una persona exitosa, feliz, sin prohibiciones porque mucha gente cree que se nos prohíben cosas. Vivo plenamente en Dios, eso he vivido estos 33 años.
Mi esposa y mi hija. ¡Uff!, mi familia ha sido increíble, una bendición enorme, un nivel de vida superior a lo que venía llevando, el hecho de ser papá, no hay nada como casarse.
¿Cuáles son esos parámetros?
La mayoría de mujeres son buenas y nobles, tienen características, pero creo que lo más importante es esperar el momento de Dios, pedirle su favor y consejo. Hay muchos jóvenes que se apresuran a casarse y fracasan más advelante, también hay quienes cargan en ellos varias relaciones de noviazgo durante la adolescencia, el corazón es herido, lastimado y llegan al matrimonio desgastados. Para evitar eso es mejor esperar el momento de Dios, el indicado, mientras tanto, estudiar y trabajar, que pronto llegará el momento. Dios dará el norte de esos sentimientos.