26/03/2026
01:10 AM

Tradición en la mesa

Hablar del bululo para los residentes de esta ciudad norteña es referirse a una tradición de antaño que no falta en los hogares, incluso su sabor ha atravesado fronteras.

Hablar del bululo para los residentes de esta ciudad norteña es referirse a una tradición de antaño que no falta en los hogares, incluso su sabor ha atravesado fronteras.

Elaborado desde 1958 por la panadería Cuquis, este exquisito producto fue preparado originalmente por el italiano Alcarece, quien residía en esta ciudad y lo preparó gracias a la mezcla de un pan baghete y otro francés para dar origen a un bollo que acaparó la atención de los consumidores de aquel entonces.

Desde esa fecha se ha mantenido en el gusto y preferencia de las familias, “este producto se comercializa tanto a nivel local y nacional como internacional, gracias a nuestra empresa”, dice Luis Alberto Rojas, gerente de la panadería Cuquis.

Trayectoria

José Dionisio Elvir, uno de los panaderos de mayor antigüedad y quien desde 1969 se levanta a tempranas horas para asistir al trabajo, señala que la forma de preparar el bululo no es igual a la de años atrás.

Mientras realiza el amasijo de los ingredientes y sin detenerse, Elvir explica que el pan lo preparaban entre trece personas y tardaban más de una hora.

En aquella época apenas utilizaban de 50 a 100 libras de harina y el precio de cada bululo era de cinco centavos.

Ahora la producción puede alcanzar 20 mil unidades diarias.

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José Dionisio Elvir le ha enseñado a muchos jóvenes a preparar el pan.

Rojas reconoció que el producto ya no conserva su tamaño original debido al aumento de los costos. Aquel pan de gran tamaño valdría cinco lempiras, precio casi inaccesible para el bolsillo de la clase social baja.

“Nuestro producto es para personas de escasos recursos económicos, por eso lo hemos adaptado a la capacidad del bolsillo de la mayoría, pero siempre conserva su sabor original”.

Elaboración

Primero se hace la premezcla y se prepara la fórmula que siempre se ha utilizado.

Después el producto va a la mezcladora, la masa pasa a una divisora, donde se cortan las piezas.

Luego reposa 15 minutos y pasa a la formadora.

En la cámara de fermentación la masa tiene un crecimiento uniforme y posteriormente se introduce al horno a 220 grados centígrados, durante 20 minutos. Se enfría, se empaca y está listo para el consumidor.

Entérese

El nombre Cuquis se origina de la pronunciación de Cookies, que significa galleta, en inglés. El término bululo se debe a que era un pan grueso.

Precios

Bolsa de 24 unidades L 20.

Bolsa de 12 unidades L 10.