07/01/2026
11:02 AM

Tentación frutal

Elegir frutas tropicales y de temporada para cocinar es una alternativa económica y saludable que permite refrescar a la familia en la época de calor o consentirlos con un dulce al final de una comida. “Por si solas podrían ser un postre ya que tienen mucha fructuosa (tipo de azúcar propio de las frutas), son de sabor intenso y de consistencia jugosa”, dice la chef Alicia Gironella De’Angeli. Las frutas tropicales se dan en gran parte del territorio hondureño, por el clima del mismo (cálido y húmedo en algunas zonas), y han sido un elemento ideal para algunos alimentos tradicionales como los atoles y ponches. “Desde que llegaron los españoles han sido valoradas para crear alimentos dulces, como las frutas caramelizadas o los dulces de platón (na-tillas de frutas, presentadas en platos lucidores) que estaban siempre presentes en las mesas de las familias de esa época”, dice De’Angeli.Esto sin olvidar los refrescos y las nieves, en las que por su frescura y sabor marcado, son el elemento principal de las mismas.

Elegir frutas tropicales y de temporada para cocinar es una alternativa económica y saludable que permite refrescar a la familia en la época de calor o consentirlos con un dulce al final de una comida. “Por si solas podrían ser un postre ya que tienen mucha fructuosa (tipo de azúcar propio de las frutas), son de sabor intenso y de consistencia jugosa”, dice la chef Alicia Gironella De’Angeli. Las frutas tropicales se dan en gran parte del territorio hondureño, por el clima del mismo (cálido y húmedo en algunas zonas), y han sido un elemento ideal para algunos alimentos tradicionales como los atoles y ponches. “Desde que llegaron los españoles han sido valoradas para crear alimentos dulces, como las frutas caramelizadas o los dulces de platón (na-tillas de frutas, presentadas en platos lucidores) que estaban siempre presentes en las mesas de las familias de esa época”, dice De’Angeli.Esto sin olvidar los refrescos y las nieves, en las que por su frescura y sabor marcado, son el elemento principal de las mismas.
Cuando no se someten a procesos de cocción son el ingrediente perfecto para la elaboración de cocteles, rellenos de pastel o en la decora-ción de postres y platillos.Hay que considerar que al momento de coci-narlas pueden perder sus propiedades con la sobrecocción, sin embargo algunas preparacio-nes requieren su cocimiento. Por ejemplo, las piñas se pueden asar para comidas agridulces o los plátanos se cocen al vapor o se fríen para servirlos con crema, como postre.

SIEMPRE PRESENTES Aunque la mayoría de ellas son preferibles en platillos dulces pueden fusionarse con ingredientes que se emplean en preparaciones saladas. En el Larousse de la Cocina se afirma que en la época de independencia era algo muy común.La piña, el kiwi y el mango son agridulces e idea-les en la elaboración de salsas para pescado, pollo y ensaladas. Al prepararlas se trata de conservar su sabor haciendo los aderezos con las frutas crudas.Otra alternativa es consumirlas con quesos de sabor intenso, como el de cabra, roquefort o manchego. Esta forma de comerlas resalta el sabor de los ingrediente y les añade un toque exótico y fuerte, propio de las zonas tropicales.Las que combinan con la sal o el chile son la papaya, licha y banano. Se usan como guarnicio-nes de las carnes rojas y se pueden someter a temperaturas altas, pero por poco tiempo para que no pierdan su sabor y no se vean secas al momento de servir.Actualmente, como indica la chef De´Angeli, cualquier fruta tropical se puede ocupar en pequeñas cantidades en cualquier alimento. Sólo las preparaciones dulces son capaces de respetar su sabor original y darles el lugar que merecen dentro de la degustación.

EN BALANCE La frutas tropicales manejan distintos atribu-tos: mejoran el funcionamiento del aparato di-gestivo, ayudan a la vista, fortalecen los huesos y tienen altos contenidos de vitaminas. Por ello son un alimento que ayuda a que el organismo trabaje adecuadamente. “Por ración (una taza de fruta) tienen un equi-valente a 60 kilocalorías y aunque son bajas en energía, incluirlas en una dieta equilibrada ayu-dará a darle al organismo la fibra que requiere el colon para una buena salud intestinal. “Además contienen las vitaminas (como la A, B12, C y B) y minerales necesarios para evitar consumir complementos vitamínicos”, dice la nutriióloga Ana Lara Pulido.¿QUÉ

APORTAN? Dependiendo de sus características, cada fruta tropical contiene diferentes fotoquímicos (sus-tancias que se encuentran en las frutas y se relacionan con el color de las mismas), explica la doctora Lara.El kiwi contiene isoflavones que se relacionan con las frutas verdes. Funcionan como antioxi-dantes, que en las mujeres, compiten con los estrógenos producidos por el organismo, lo que disminuye las probabilidades de desarrollar cáncer.
En el caso de la piña, la papaya, el mango y el banano contienen carotenos, típicos de las frutas amarillas o naranjas y contienen vitamina A que ayudan a la salud de la vista y las mucosas. Por otro lado, la licha y la guanábana tienen lignina, sustancia característica en las frutas de carne blanca y con semillas, ayuda al buen funcionamiento intestinal por su alto contenido de fibra. Mientras que la sandía está dotada de licope-nos, elemento que se asocia a las rojas y actúa como antioxidante