Las grandes diferencias que existían entre las líneas de los MacBook y los MacBook Pro han desaparecido con esta actualización. El MacBook parece la versión de 13 pulgadas del MacBook Pro de 15 con el mismo teclado negro introducido en el MacBook Air. En realidad, a simple vista la única diferencia es la zona más amplia a ambos lados del teclado con los altavoces del Pro.
El nuevo proceso de fabricación utilizado por Apple hace que los orificios de los altavoces del MacBook Pro sean mucho más finos, aunque se mantienen prácticamente intactos los del MacBook situados de modo que el sonido nos llegue rebotados en la pantalla. En general podemos afirmar que los altavoces suenan más o menos igual (para bien y para mal) que los de las pasadas generaciones.
Además de los puertos compartidos por ambos modelos, el MacBook Pro cuenta con un único puerto FireWire 800 (compatible con FireWire 400 mediante un adaptador) y una ranura ExpressCard oculta tras una cubierta de aluminio. Ambos modelos cuentan con la unidad SuperDrive (DVD-RW /CD-RW) en el lado derecho y sí, el MacBook se une al Air en no ofrecer ningún tipo de conectividad FireWire algo que se hecha de menos.
El trackpad
Una de las características más populares de las nuevas portátiles es su trackpad de cristal sin botones. Aunque al principio es un poco desconcertante, es muy sencillo de utilizar moviendo el cursor con el dedo índice mientras hacemos clic con el dedo gordo. El trackpad es suficientemente avanzado como para no confundirse con la presencia de los dos dedos a la vez sobre él.
El peso
Con 2,04 Kg., el nuevo MacBook es algo más ligero que la versión anterior lo que, unido a las características que hasta hace poco eran exclusivas del Pro, hará que muchos que estaban considerando la compra del Air se lo piensen dos veces aunque éste siga siendo más ligero (1,36 Kg.).