14/07/2026
09:19 AM

Memoria de Pollack

Sydney Pollack, fallecido el lunes a los 73 años y mundialmente conocido por su adaptación de la novela de Karen Blixen 'Out of Africa' ('áfrica mía', 1985), contó a menudo historias de amor en un marco de exotismo y conciencia social.

    Sydney Pollack, fallecido el lunes a los 73 años y mundialmente conocido por su adaptación de la novela de Karen Blixen 'Out of Africa' ('áfrica mía', 1985), contó a menudo historias de amor en un marco de exotismo y conciencia social.

    Catalogado como el último de los grandes directores románticos, Sydney Pollack dirigió a decenas de estrellas de Hollywood, como Robert Redford, Paul Newman, Meryl Streep, Barbra Streisand, Dustin Hoffman, Harrison Ford, Tom Cruise... Pero también fue un celebrado actor (para Woody Allen o Robert Altman) y productor.

    Pollack nació el 1 de julio de 1934 en Lafayette, Indiana, en el seno de una familia de inmigrantes rusos judíos. Hijo de un farmacéutico, en un principio quería ser dentista. Pero a los 17 años, descubrió Nueva York y se lanzó a la comedia.

    Muy pronto, con apenas 20 años, trabajaba como profesor de arte dramático en la Neighborhood Playhouse. Periodo que se vio interrumpido por dos años en el Ejército.

    Tras sus inicios en el teatro y luego en la televisión, partió a Los Ángeles y pasó detrás de la cámara en 1965, con 'The slender thread'.

    Los años 70 son los de la consagración, tanto de la crítica como del público, gracias a filmes considerados desde entonces como clásicos: 'They shoot horses, don’t they?' ('Baile de ilusiones', 1969), 'Jeremiah Johnson' (1972) o 'The way we were' (1973).

    Nominado al Oscar a Mejor Director por 'Tootsie' en 1982, obtiene el prestigioso galardón en 1986 por 'Out of Africa' (filmada en 1985), considerada por muchos como la obra maestra de su vida y que recibió además otras seis estatuillas doradas.

    Afectado por el fracaso comercial de 'Havana' en 1990, se consagra entonces a la producción, con éxito: 'Dead again', 'Se presume inocente', 'Sensatez y sentimientos', 'The Talented Mr. Ripley' o 'Cold Mountain'.

    Sólo 'The firm' (La firma) en 1993, con Tom Cruise y Gene Hackman, adaptado del best-seller de John Grisham, en el que vuelve a uno de sus temas favoritos, la corrupción, le permite recuperar el éxito.