Viajero, cazador, pescador y amante de la naturaleza, Miguel Delibes nació el 17 de octubre de 1920 en Valladolid, ciudad castellana situada en el centro de España y donde falleció ayer 12 de marzo.
Tercero de los ocho hijos del matrimonio formado por Adolfo Delibes y María Setién, estudió en el colegio de La Salle y posteriormente cursó las carreras de comercio, derecho y periodismo.
Con su obra Delibes consiguió dar nuevo vuelo a la literatura española, postrada tras el rodillo de la Guerra Civil. Era el último gran referente de las letras castellanas del siglo XX.
En la década de los 90 al novelista le fue detectado un cáncer del que fue intervenido con éxito en 1998. Ese mismo año publicó “El hereje”, su última gran novela, con la que dio por terminada su actividad creativa y con la que logró el Premio Nacional de Literatura.
En 2007, en una entrevista concedida a El País, Delibes se mostró cansado por su mal estado de salud: “Ya no puedo hacer más. Se me ha saltado la cuerda como a los autos de los niños pequeños”.
De las letras
En 1973, fue elegido miembro de la Real Academia Española, RAE, y se incorporó al sillón e de la institución dos años más tarde.
Entre los numerosos galardones recibidos por Delibes a lo largo de su carrera figuran el Premio Nadal, 1947, por “La sombra del ciprés es alargada”; el Nacional de Literatura, 1955, por “Diario de un cazador”, y el de la Crítica, 1962, por “Las ratas”.
En 1982 compartió el Premio Príncipe de Asturias de las Letras con Gonzalo Torrente Ballester y en 1993 ganó el Premio Cervantes.