09/05/2026
01:00 AM

Los 80 dedos amantes del piano en la Victoriano

Cuatro varones y cuatro damas. Todos destacan como excelentes prospectos de piano en la Escuela de Música Victoriano López, Emvl.

    Cuatro varones y cuatro damas. Todos destacan como excelentes prospectos de piano en la Escuela de Música Victoriano López, Emvl.

    Andrea García, Giannina Stradella, Sara Seligosky, Yolanda Tróchez, Dino Henríquez, José Carpo, Deuel Morales y Luis Solís saben que para sobresalir no basta poseer gusto por la música ni el simple deseo de ejecutar un instrumento; se requiere, en el sentido estricto del término, disciplina, sacrificio y mucha, pero mucha práctica.

    Por varias décadas este centro educativo, fundado en 1945, ha graduado músicos que ahora se distinguen dentro y fuera del país gracias a becas obtenidas en universidades extranjeras. Los jóvenes de esta nueva generación coinciden en que desean seguir sus estudios, ser grandes pianistas, compartir sus conocimientos y honrar el nombre de Honduras.

    Horas extras

    Su dedicación es evidente, pues deben aprender a cumplir con una doble responsabilidad educativa. A eso se suma que los pianos no son baratos y por eso necesitan organizar su tiempo para aprovechar los que hay en la escuela.

    Yolanda Tróchez, al preguntarle cómo hace para perfeccionar su técnica sin tener un piano en casa, responde: 'No es fácil, pues se requiere mucho sacrificio, ya que cursar clases en dos colegios es muy complicado y el tiempo se hace corto. Voy a la escuela para practicar los sábados y a veces hasta los domingos por la tarde'.

    Por su parte, Deuel Morales, acerca de este mismo punto, expresa: 'Son pocos los que pueden tener un piano en casa. Lo que hago es quedarme para practicar después de la jornada en la escuela; otras veces voy los sábados. Aprovecho el poco tiempo en la escuela de la mejor manera posible'.

    Andrea García cuenta que es 'muy difícil porque hay cosas que no se pueden lograr en un teclado como el que tengo en casa. Así que trato de aprovechar al máximo el tiempo de práctica en la escuela, y si es posible, ir el fin de semana y días feriados'.

    Luis Alfredo Solís comparte lo que él hace: 'Practico piano en las horas normales de clase, que son aproximadamente tres o cuatro al día. Pero también voy algunos sábados y domingos para ensayar más y así perfeccionar mi técnica'.

    Mientras que Sara Seligosky, quien este año egresa de la Emvl, dice: 'Pues voy a la escuela los fines de semana y también me quedo algunos días en la noche después de clases. La razón es que hay pocos pianos y no ajusta el tiempo para que todos practiquemos durante la jornada de estudios'.

    Todos siguen un mismo principio: aprovechar el tiempo.

    Visión actual de la vida

    Ellos mantienen un alto sentido espiritual y consideran que Dios los ha provisto de la habilidad de ejecutar el piano. Todos, excepto Dino Henríquez, nacieron entre 1990 y 1994, a su corta edad han desarrollado la sensibilidad artística y poseen una visión particular de la vida. Si les tocara hablar frente a un grupo de jóvenes, ¿qué les dirían? Es la interrogante con que cerramos la entrevista.

    Giannina Stradella, que cursa el último año, considera que aprender a ejecutar el piano le ha permitido adquirir disciplina y desarrollo de su sensibilidad. El resultado es que 'evitas encontrarte con malas actividades que sólo pueden traer consecuencias graves en la vida'.

    Seligosky opina: 'Todas las personas tenemos diferentes cosas que nos gustan y habilidad en diferentes áreas, entonces yo les diría que inviertan su tiempo en actividades buenas y que les gusten; así será tiempo bien usado y no mal gastado'.

    Estos jóvenes de piano comparten ilusiones. Unos comienzan y otros buscan avanzar a etapas superiores, pero todos representan la historia actual de la Emvl.

    Amantes del piano

    José Carpo

    Tercer año

    Nació en San Pedro Sula el 19 de octubre de 1991.

    Ingresó en la Escuela de Música Victoriano López en 2006. Nunca antes había recibido clases de piano.
    El mismo año de su ingreso gana el primer lugar en el concurso promesas y en 2007 clasificó para medallas.

    “Esta escuela me da la oportunidad de forjarme como pianista y espero seguir esta carrera”.

    Deuel Morales

    Cuarto año

    San Pedro Sula, 22 de junio de 1992. Comienza sus estudios de piano a la edad de 10 años. En 2005 llega a la Emvl, donde ha recibido clases de los maestros Geovanni Ardón (El Salvador), Carl Blake (EUA) y Nimrod Rodríguez. Es ganador del concurso La medalla 2006 y medalla de oro del concurso de jóvenes solistas 2007.


    “Me gustaría estudiar composición de letra y música para poder enviar un mensaje de aquel que me creó”.

    Andrea García

    Primer año

    Es originaria de San Pedro Sula y nació el 3 de julio de 1993.

    Sus primeras notas al piano las aprendió a los once años de edad con el maestro Lino Gudiel.
    Este año ingresó en la Emvl y por primera vez participará en el concierto promesas que se realizará en noviembre. Considera a Beethoven su compositor preferido.

    “Mi compositor preferido es Beethoven. Por lo maravilloso de su música y lo intrigante de su vida”.

    Yolanda Tróchez

    Segundo año

    Nació el 15 de agosto de 1991. Ingresó en la Emvl en 2007 a la edad de 15 años y es una de las jóvenes promesas de piano para Honduras. En ese año ganó el concurso Las promesas. Su disciplina y entrega al arte musical la han convertido en una de las joyas de la cátedra de piano. Recibe clases con el maestro Nimrod Medina.


    “La escuela Victoriano López es el lugar donde los jóvenes no asistimos por obligación, sino por amor a la música”.

    Luis Solís

    Tercer año

    Nació el 18 de enero de 1994. Sus primeras clases de piano las recibió con el maestro Sergio Suazo a la edad de 9 años. Ingresó en la Emvl en 2006. Ganó la medalla de bronce en el concurso Jóvenes Solistas 2007. En la Emvl ha recibido clases de piano con Geovanni Ardón (El Salvador), Carl Blake (EUA) y Nimrod Rodríguez.

    “Aparte de ejecutar el piano, sueño con llegar a ser director de una orquesta y llevar la música de Honduras a otro nivel”.

    Sara Seligosky

    Quinto año

    Nació en SPS el 27 de julio de 1991 e ingresó en la Emvl en 2004, donde recibió sus primeras clases de piano. En este centro ha recibido clases con los maestros Allan Martínez, Geovanni Ardón (El Salvador), Carl Blake (EUA) y Nimrod Rodríguez. En 2005 y 2007 participó en el concurso Jóvenes Solistas. Este año egresará.


    “Les diría a los jóvenes que inviertan su tiempo en cosas que sean buenas y les gusten”.

    Giannina Stradella

    Quinto año

    Nació el 8 de diciembre de 1990. Comenzó sus estudios de piano con el maestro Sergio Suazo Lang en la Escuela de Aplicación Musical. Ingresó en 2004 en la Emvl. Ha recibido clases con Marco Ulloa, Geovanni Ardón (El Salvador), Carl Blake (EUA) y Nimrod Rodríguez. Ha participado en el concurso Jóvenes Solistas en 2005 y 2007.


    “Vale la pena dedicar tiempo y esfuerzo a aprender a tocar un instrumento, ya que desarrolla la sensibilidad humana”.

    Dino Henríquez

    Maestro de piano

    Es originario de La Lima, donde nació un 25 de septiembre de 1988. Comenzó sus estudios musicales a la edad de 14 años en la Emvl, de donde egresó en 2007. Actualmente labora como profesor de piano secundario y es pianista acompañante. En 2004 ganó medalla de oro en 2004 y medalla de plata en 2005.

    “Mi sueño es llegar a ser un gran pianista y un gran director musical, así como enseñar a otros lo que sé”.

    A sus 19 años de edad dirige la cátedra de piano de la Emvl

    Nimrod Rodríguez es el coordinador de la cátedra. Nació el 8 de abril de 1989. Comenzó sus clases con el maestro Sergio Suazo.

    A su corta edad, ¿cómo asume el reto de dirigir la cátedra de piano?

    Primero, con mucho agradecimiento a Dios porque él abrió las puertas para que yo pudiera estar al frente de la cátedra. También agradezco a las autoridades de la escuela por confiar en mí. Es una gran responsabilidad que requiere arduo trabajo, pero la recompensa llega al ver a los alumnos tocando el piano; eso brinda satisfacción y alegría que no se pueden describir con palabras.

    ¿Se siente capacitado para ese puesto? ¿Hay áreas en las cuales necesita mayor solidez?

    Por mis propias fuerzas no, pero con la ayuda de Dios y la de mis padres he podido salir adelante. Tengo una buena base pedagógica porque tuve dos maestros que me enseñaron mucho: Amalia Marín y José Iglesias Carnot. La vida es una escuela en la que todos los días se aprende. Este año espero recibir cursos en el extranjero para mejorar.

    ¿Cuáles son los mayores retos para un joven que desea ser pianista?

    Reconocer que el talento no lo es todo en la vida. Son la disciplina y el estudio que llevan al éxito.

    Debe estudiar por lo menos cuatro horas diarias, saber que cada día la exigencia es mayor para mejorar, pero todo esto se hace nada cuando en verdad un alumno desea ser pianista.

    ¿Qué necesidades debe resolver pronto el área de piano de la Emvl?

    Necesitamos pianos verticales, pues sólo contamos con cinco para atender a 17 alumnos de la cátedra.