Sensibles y sensuales, los labios se convierten en el pasaporte de la seducción.
Esta temporada, la boca se muestra voluminosa y brillante en tonos rosa, frambuesa, coral y beige.
El rojo intenso queda reservado para ocasiones especiales. La estructura interna de los labios está formada por un grupo muscular complejo, con gran capacidad de contracción y movilidad.
En su interior existen infinidad de terminaciones nerviosas, sensitivas y táctiles.
Su capa más externa está repleta de vasos sanguíneos que, además de otorgarles su color, los convierte en una de las zonas más sensible del cuerpo.
Extremadamente fina, sin glándulas sebáceas ni melanina, la piel de los labios es la más delicada y sensible del cuerpo humano.
La sequedad y las grietas son las principales lesiones de tan sensible piel, expuesta a multitud de agentes agresivos.
El frío y el calor, sin duda, son sus dos grandes enemigos, aunque el viento, la humedad, la polución, el sol y el mal uso de los cosméticos también pueden dañarlos.
La clave para mantenerlos sanos y atractivos es hidratarlos y protegerlos diariamente con bálsamos labiales, cacaos o vaselina. Una piel cuidada e hidratada siempre parece más jugosa y atractiva.