De acuerdo a la cédula que acompaña la pieza, la vasija de Guatucanola, elaborada en alabastro, nos muestra por un lado la bella técnica empleada por los más sofisticados artesanos del Valle de Sula en el período Clásico (200 al 850 d.C ).
Labrando las piedras de mármol en una zona (y un tiempo) donde no eran conocidas las herramientas de metal, los artesanos creaban estas sofisticadas piezas propias reservadas para las élites gobernantes. Élites no solo del Valle de Sula, sino de toda Mesoamérica. Tal era su valor e importancia.
Por otro lado, la temática de la pieza es igualmente extraordinaria y reveladora. Dos soldados españoles forman las asas: pero están arrodillados y amarrados con sogas que les pasan por el cuello, los brazos y las piernas. Muy cerca, dos máscaras que representan al monstruo de la tierra con la mandíbula abierta.
El encuentro de dos culturas, en este caso, un símbolo de muerte, venganza y triunfo.
Todo esto y mucho más encuentra el visitante en el Museo de Antropología e Historia de San Pedro Sula.
Un sitio mágico donde el tiempo se ha detenido y nos muestra escenas del pasado, estampas de la historia ocurrida en el valle de Sula. Una relación de los más importantes acontecimientos de estas tierras a través de los siglos.
Los precios de entrada son más que simbólicos, adultos y estudiantes de instituciones privadas Lps. 20.00. Para estudiantes de escuelas públicas Lps. 10.00. Niños y tercera edad 5.00 lempiras, para extranjeros, el precio es de $2.00.
El museo está abierto de lunes a sábado de 9 am a 4 pm. (el día martes está cerrado al público) Los domingos de 9 am a 3 pm. Y no deje de escapar el primer domingo de cada mes, porque ese día la entrada es gratuita.
Vaya al Museo de Antropología e Historia de San Pedro Sula. Entenderá de dónde viene usted y su familia. Una historia que debe de contar.