Londres. De momento Robbie Williams (39) ha dejado de fumar, lleva cinco meses sobrio y ha puesto a bailar swing por segunda vez a todos sus fantasmas en su nuevo álbum, Swing both ways. Su propósito es seguir en esto, “el oficio más divertido del mundo”, al menos tanto tiempo como Mick Jagger.
“Soy mejor persona gracias a la paternidad. Menos temerario, sin duda. Teddy me ha redimido de mis errores y mis pecados. Ella se merece la mejor persona que yo pueda ser. He dejado de fumar, llevo sobrio la segunda mitad del año. No sé lo que durará, pero me siento espléndidamente feliz. Mi hija es el amor de mi vida, le da sentido a todo lo que hago”, dijo el artista.El cantante ha sido criticado por algunos medios que interpretaron que tomaría drogas con su hija si llega el momento. “A veces me voy de la lengua y lo que digo se puede mal interpretar. Quería decir que espero que mi hija no cometa los mismos errores, que fueron muchos y graves. Y si por desgracia llegan los momentos malos, quiero que sepa que siempre estaré ahí. Eso es precisamente lo que le digo en Go gentle, el tema más sentido del nuevo álbum. Ella tiene la culpa de todo lo bueno que me está pasando”.
Y agregó: “No me gustaría que mi hija acabara como Miley Cyrus, presionada a todas horas y por todos los lados. Me gustaría que tomara las cosas con tiempo, que disfrute de la vida”.