28/04/2026
06:01 AM

La fiesta del fuego

Una vez al año en San-Bartolomé-de-Pinares en España, hombres y caballos se funden en uno para atravesar las llamas de una treintena de fuegos durante una ancestral fiesta medio religiosa, medio pagana, regularmente amenazada con desaparecer.

Una vez al año en San-Bartolomé-de-Pinares en España, hombres y caballos se funden en uno para atravesar las llamas de una treintena de fuegos durante una ancestral fiesta medio religiosa, medio pagana, regularmente amenazada con desaparecer.

Este recorrido hípico fuera de lo común, donde la treintena de obstáculos son otras tantas columnas de fuego que alcanzan hasta seis metros de altura, es objeto regularmente de las protestas de las asociaciones de defensa de los animales.

No se extinguirá

“Las Luminarias” es una tradición que siempre ha existido, según los habitantes de este pueblo de la provincia de Avila, a unos cien kilómetros al oeste de Madrid.

Hace dos años, sin embargo, casi desapareció tras una demanda de la Asociación Nacional para la Protección y el Bienestar de los Animales, Anpba.

La asociación denunciaba los riesgos para los caballos que tenían que atravesar las llamas sin ninguna protección.

Pero los habitantes de San-Bartolomé-de-Pinares defienden a capa y espada su tradición.

“Somos más ecologistas y amigos de los animales en este pueblo que nadie. Pero casi nadie aquí está de acuerdo con este punto de vista de que los animales corren riesgo de maltrato”, explica Juan.

“Desde que yo recuerdo, y he asistido a la fiesta unas 50 veces, no ha habido accidentes, ni nada”, añade su amigo Rafa.

La tradición ha sobrevivido gracias a un acuerdo tácito, según el cual los jinetes se comprometen a pasar justo al lado y no por encima de los troncos incandescentes, y a mojar sus caballos antes de empezar el recorrido.

Pero, las nuevas consignas están lejos de ser rigurosamente aplicadas. Unicamente se riega una de cada cinco monturas y los jinetes más atrevidos no dudan en dirigir su caballo directamente a la hoguera.

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Los jinetes cuidan de las crines de los animales, que trenzan y envuelven en paños para evitar que puedan chamuscarse.

Relevos

El miércoles, como cada año, cien jinetes y sus monturas tomaron parte en este rito iniciático, entre ellos, niños, que atravesaron las hogueras recorriendo a galope tendido la calle principal del pueblo.

Los habitantes y multitud de visitantes asisten al evento y jalean a los jinetes.

Como en una carrera contrarreloj, los jinetes fueron saliendo uno por uno.

Se relevaron durante una hora y recorrieron el circuito una veintena de veces cada uno.

A pesar del frío de la noche de mediados del mes de enero, hace mucho calor a varios metros alrededor de las llamas.

Una vez acabada la fiesta, los jinetes se dirigen hacia una gran barbacoa para brindar por la celebración.

En detalle

significado

La fiesta, según los pobladores, está destinada a purificar el día de San Antón, patrón de los animales en España.

testimonio

Javier López, habitante del pueblo, dice que la tradición no se extinguirá jamás: “Es una tradición de toda la vida.

ritual

En la madrugada suenan las campanas anunciando el inicio de la fiesta y los vecinos inician a prender las hogueras.

comunidad

La población ha diminuido por culpa del envejecimientoy la marcha de los jóvenes a las grandes ciudades.