09/07/2026
11:29 AM

La basura se come el planeta

El caos surgido en la ciudad italiana de Nápoles como consecuencia de la acumulación de basura en sus calles es uno de los casos más dramáticos hasta ahora entre los países desarrollados. Desde hace 14 años, Nápoles sufre una situación de emergencia con su basura, pero el conflicto ha estallado porque sus calles se han hecho intransitables e irrespirables.

    El caos surgido en la ciudad italiana de Nápoles como consecuencia de la acumulación de basura en sus calles es uno de los casos más dramáticos hasta ahora entre los países desarrollados. Desde hace 14 años, Nápoles sufre una situación de emergencia con su basura, pero el conflicto ha estallado porque sus calles se han hecho intransitables e irrespirables.

    Datos sanitarios indican que la incidencia de cáncer ha ascendido de forma considerable. La causa es la falta de espacio dónde tirar la basura y proceder a su incineración o eliminación.

    En Nápoles ya no hay sitio donde tirar la basura, un problema que se conocía desde hace tiempo, pero con el que no se han tomado medidas preventivas, hasta que las calles han cambiado su fisonomía porque las bolsas de plásticos y los desperdicios diseminados se esparcen por ellas.

    Los olores son nauseabundos y el peligro de que surjan epidemias mantiene alerta a las autoridades que se debaten entre intensas polémicas cómo atajar este grave problema.

    Esta grave situación localizada en la ciudad italiana es un problema ya endémico en muchas ciudades del mundo en desarrollo, en las que la basura se acumula en cantidades ingentes.

    La acumulación de basura es un problema de muy difícil solución en la actualidad. Y lo peor todavía está por llegar porque los desechos aumentan en forma proporcional a como lo hace la población mundial.

    La acumulación de basura se comenzó a producir cuando el hombre empezó a tratar las materias primas de forma desordenada, producto de las actividades humanas.

    Las basuras eran fundamentalmente biodegradables, pero a medida que se extendió el uso del plástico y surgió el desarrollo de las tecnologías, aumentaron los restos, como componentes electrónicos y eléctricos, a los que se deben aplicar un tratamiento especial para lograr su desaparición o transformación.

    Aunque no se puede calcular la basura que se genera en el planeta, se estima que se recogen anualmente entre ocho mil y diez mil toneladas al año de desechos industriales, de minería, de agricultura, de la construcción y químicos.