Imponiendo una nueva moda, Keira Knightley entra a la sala del Bell Lightbox en Toronto, vistiendo una camiseta de fútbol que le había regalado Viggo Mortensen. Parece una verdadera fanática, hasta que nos damos cuenta que solo era una broma. “Tengo que admitir que no sabía lo que significaba, pero me dijeron que iba a ponerse contento el director canadiense Cronenberg, porque él es el fanático de este equipo”.
¿El vestuario y mantener la belleza forma parte del trabajo?
No, realmente no. Pero me entusiasma que en mi trabajo tenga que fijarme los diferentes estilos de moda en siglos diferentes. Creo que forma parte de la creación de un personaje y me encanta trabajar con maravillosos diseñadores de vestuario como los que tuve en la película “A dangerous method”, como Denise Cronenberg que hizo un excelente trabajo creando todos mis vestidos para encontrar al personaje con el vestuario, el peinado y el maquillaje. Es la parte más fascinante de mi trabajo.
¿La actuación es una buena terapia? ¿Qué la mantiene con los pies sobre la tierra en medio del estrellato?
La verdad, no sé lo que me mantiene con los pies tan bien puestos sobre la tierra. Pero sí creo que la actuación es una buena terapia. Mucha gente lo dice, aunque yo no lo hago por eso. Pero es algo extremadamente terapéutico y particularmente un personaje como este, tan extraño. Pasamos momentos maravillosos en el rodaje. Mi rol es muy oscuro y a veces parece perverso, pero igual la pasé genial. Es maravilloso poder buscar los perfiles más dramáticos, tratando de pensar en el tema hasta conseguir lo que buscamos, para después dejarlo todo en el estudio y salir a ver algún partido de fútbol o tomar una cerveza, para pasarla bien.
¿Y al momento de juzgar su trabajo suele pedir opiniones a alguien en particular?
¿Si valoro las opiniones sobre mi trabajo de alguien en particular? Sí, definitivamente sí. ¿Quiénes son? Es un secreto.
En la ciudad inglesa de Teddington, con antepasados de la Armada Española, Keira Christina Knightley nació dentro del ambiente artístico, un 26 de marzo de 1985. El padre Will Knightley es actor y la madre Sharman MacDonald ya trabajaba como guionista, además de actriz. Keira incluso apenas tenía tres años cuando pidió que le consiguieran también un representante propio.
Claro que el famoso trabajo como actriz vino más adelante, cuando apareció con Natalie Portman en “Star Wars Episode I - The Phantom Menace”, antes de protagonizar otro éxito internacional como “Bend it like Beckham”, al mismo tiempo que terminaba la escuela secundaria, con los mejores promedios (tal cual como la película que apenas costó 3.5 millones de libras y recaudó más de 75 millones).
Siguiendo con los estudios universitarios de Literatura Inglesa y Política Histórica, Keira tuvo que dejar los libros para dedicarle tiempo completo a la actuación, después que la contrató el mismo productor Andy Harries de “Bridget Jones’ diary” para interpretar la heroína de la novela “Doctor Zhivago”, en una miniserie de TV, con Sam Neill.
Sin embargo, la popularidad se cruzó en su camino cuando llegó a última hora de un casting especial de Londres. Era la primera película de “Piratas del Caribe”, la superproducción que cambió su futuro. El mismo productor Jerry Bruckheimer la volvió a contratar para la legendaria película de “King Arthur” (enamorándose también del ficticio Rey Arturo, Jamie Dornan).
Y así fue como de a poco, Keira también fue encontrando el cine del mejor nivel, convirtiéndose a los 20 años en una de las más jóvenes nominadas al Óscar como Mejor Actriz por “Orgullo y prejuicio” (la versión de Estados Unidos incluía un beso después del matrimonio, que no apareció en las proyecciones de Europa), mientras en la vida real Keira se puso de novia con el actor de la película, “Rupert friend”.
Al mismo tiempo que Chanel la contrataba para ser el rostro del perfume Mademoiselle, Knightley también recibió su primera nominación a la versión del Óscar británico Bafta con “Atonement”. Y con la nueva película sobre los primeros métodos psicológicos de Freud en “A dangerous method”, bien puede figurar entre las próximas nominadas al Óscar, una vez más.
¿Pasó por alguna investigación particular sobre la psicología antes de hacer la película sobre Freud?
Sí. Apenas supe que iba a tener este personaje, le pedí ayuda al autor. Pensé que me iba a hablar por horas y horas. Y yo iba a tener que tomar toda clase de notas.
En cambio, me pasó una pila de libros. Y los leí todos. También encontré la traducción de uno de sus diarios que me ayudó muchísimo. Y hablé con un par de analistas también, para tener una idea sobre el significado de la histeria y de dónde proviene.
¿Habiendo interpretado personajes tan diferentes, cuál fue el mejor desafío?
Fue una de las razones por la cual quería hacer este rol, porque yo no sabía quién era realmente esta persona. Por lo general, al interpretar un personaje se encuentran ciertos trazos que se relacionan con uno mismo. Emocionalmente se puede entender exactamente por lo que pasa esa persona.
Y esta vez, no tenía ningún cuadro de referencia. Y eso era lo que tanto me fascinaba, me entusiasmaba más.
Por eso, la cuestión pasó por encontrar la lógica interior, para entender cómo se percibe la locura por fuera, porque así como ella sabía que estaba enferma, había razones lógicas internas por la forma en que se comportaba. Es lo que traté de entender exactamente, para después encontrarla desde adentro y construirla de a poco. Con la ayuda del director, pudimos crearla juntos. Y el proceso fue excitante.
¿Es la segunda vez que filma en Canadá? ¿Nota una gran diferencia entre el cine internacional y Hollywood?
Sí, había hecho otra película en Canadá antes. Pero supongo que tuve una suerte increíble con las películas que filmé dentro o fuera de Hollywood.
Lo importante realmente es la historia aunque después de usar la camiseta de fútbol canadiense, creo que voy a ser muy popular en Montreal.
Y ahora que Johnny Depp piensa volver con dos versiones más de “Piratas del Caribe”, ¿hay alguna posibilidad de volver a verla con él?
No. Después de la segunda dije que iba a ser la última. No más de tres. No creo que vuelva a hacer más películas de “Piratas del Caribe”.
¿Qué le pareció al menos la última película y Penélope Cruz como la nueva pirata?
La verdad, no vi la última película. Estoy segura que es maravillosa porque Penélope Cruz es maravillosa como actriz.