27/05/2026
12:33 AM

Infarto en la población femenina

Las mujeres son más propensas a los infartos cardiacos que los hombres. Es por eso que debes estar pendientes de las alertas que da tu cuerpo.

    La diferencia entre hombres y mujeres no solo la marca el género, también los síntomas de un infarto. Y es que en ellas las manifestaciones clínicas son distintas a las de los varones, y con frecuencia se pasan por alto, aumentando así el índice de mortalidad.

    Los síntomas

    Opresión en la espalda, ardor en el pecho o falta de aire no se interpretarían como síntomas relevante de este mal, sin embargo, pueden ser indicios de una enfermedad del corazón. Algunas pacientes pueden referir fatiga y cansancio extremo, así como dolor en la boca del estómago cuando se afecta la parte inferior del corazón que descansa sobre el diafragma, señala especialistas del Instituto de Cardiología y Medicina Vascular del Tec de Monterrey. El principal problema es que los síntomas en la mujer suelen no relacionarse con un infarto y se ignoran. De hecho, las pacientes pueden sentir dolor, ardor y molestias en la espalda por varias semanas antes de sufrir un infarto, por eso es importante acudir con un especialista para evitar complicaciones o incluso la muerte. El infarto es un síntoma catastrófico de una enfermedad llamada ateroesclerosis coronaria, que se refiere a la obstrucción de las arterias coronarias por placa otapones de grasa y colesterol. Una arteria puede estar obstruida en un 90 por ciento y no provocar síntomas hasta que la placa o tapón se rompe. Al interrumpirse repentinamente la circulación sanguínea, el músculo del corazón o miocardio se infarta. En Estados Unidos el infarto es la causa número uno de muerte en la mujer. Lo curioso es que las mujeres piensan que los hombres mueren más por infartos y ellas de cáncer, pero las estadísticas reportan lo contrario.
    Al menos en Estados Unidos 250 mil mujeres mueren por infarto cada año, contra las 40 mil que mueren por cáncer. El infarto siempre ha atacado al sexo femenino, solo que ahora se pone más atención a las enfermedades cardiacas de la mujer por parte de médicos y campañas de prevención a nivel mundial. Otra razón que ha elevado el índice de muertes por infarto es que la mujer de hoy es una persona más activa en la sociedad, profesionista y trabajadora, ahora las mujeres tienen las mismas presiones laborales y nivel de estrés que el hombre. Aunque durante su época fértil la mujer está protegida de problemas cardiacos gracias a la producción natural de estrógenos y hormonas, existen factores de riesgo como el cigarro, la diabetes y la hipertensión, que aumentan sus probabilidades de presentar un infarto antes del climaterio o menopausia.

    Un infarto antes del climaterio o menopausia

    Tras la menopausia, las mujeres enfrentan mayores riesgos de problemas cardiacos porque pierden la protección que les daban los estrógenos, el perfil de lípidos cambia y los niveles de colesterol malo aumentan. En esta etapa, la terapia hormonal de reemplazo es importante para reducir riesgos. Cuando la paciente inicia un tratamiento hormonal en los primeros 10 años después de su menopausia tiene menos probabilidades de tener problemas cardiacos que si lo toma después de esa década.

    Iniciar la toma de hormonas después de la primera década de la menopausia, aumenta el riesgo cardiovascular. El infarto es más grave en las mujeres que en los hombres, apunta el especialista. Una mujer puede sobrevivir al infarto, pero no tiene la misma capacidad de regeneración muscular que el varón.

    En la mujer el daño al miocardio es mayor, por lo que tiene más probabilidades de sufrir como secuela insuficiencia cardiaca a largo plazo, complicaciones y limitaciones que perjudiquen su calidad de vida.

    Así que conocer los factores de riesgo es indispensable para tomar medidas de prevención oportunas.
    El ejercicio en general es importante, se recomienda realizar una actividad cardiovascular de preferencia cinco veces por semana, de 30 a 60 minutos. En la dieta es bueno incluir más pescado, porque se ha comprobado que aquellas personas que comen pescado más veces por semana tienen una protección exponencial contra los infartos. Para que sigas amando con tu corazón, ámalo y atiende su salud.

    test

    Historia familiar (infarto o muerte súbita en abuelos, padres o hermanos)

    - Antes de los 59 años 3

    - Después de los 60 años 1
    - Ninguno 0

    Menstruación continua normalmente

    Sí 0
    No 1

    Padecer diabetes mellitus

    Sí 4
    No 0

    Tienes el colesterol alto

    300 o más 4

    250 a 299 2

    200 a 249 1
    Abajo de 200 0

    Tienes la presión arterial elevada (hipertensión)

    Más de 160/100 3

    Entre 140/90 y 160/100 2
    Menos de 140/90 0

    Fumas

    Dos o más cajetillas por día 6

    Entre una y dos cajetillas por día 4

    Hasta media cajetilla por día 2
    Sin fumar por más de un año o no fumador 0

    Si fumas y además tomas anticonceptivos orales

    Sí 1
    No 0

    Sobrepeso (índice de masa corporal)

    Igual o mayor de 30 2

    Entre 25 y 29.9 1
    Abajo de 25 0

    Ejercicio

    No realizas o solo una vez por semana 2

    Realizas dos veces por semana 1
    Tres o más veces por semana 0

    Estrés (¿Frecuentemente estás tensa, enojada o irritable?)

    Sí 1
    No 0

    Tomas alcohol (¿Consumes tres o más copas al día?)

    Sí 2
    No 0

    Puntuación

    0 a 5 puntos = Riesgo bajo

    6 a 10 puntos = Riesgo moderado
    11 o más puntos = Riesgo alto

    Toma en cuenta

    Las presiones laborales y el estrés contribuyen a los problemas cardiacos.

    Factores de riesgo

    a. Tabaquismo

    b. Colesterol alto

    c. Diabetes

    d. Problemas de hipertensión

    e. Sobrepeso
    f. Depresión

    RECUERDA QUE
    1. Los eventos cardiovasculares en mujeres, por lo general, se presentan entre los 45 y 65 años de edad.

    2. Una de cada nueve mujeres, a nivel mundial, tiene un ataque cardiaco.

    3. Después de los 65 años de edad, una de cada tres mujeres sufre un infarto.

    Principales síntomas en la mujer

    a. Fatiga

    b. Cansancio extremo

    c. Ardor en el pecho

    d. Opresión en la espalda
    e. Sudoración excesiva