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Gran clausura del HOB

  • Actualizado: 08 mayo 2011 /

“Honduras is open for business”, HOB, no tiene comparación con ningún otro evento que la historia del país registre en sus páginas.

“Honduras is open for business”, HOB, no tiene comparación con ningún otro evento que la historia del país registre en sus páginas. Para clausurar la exitosa jornada de dos días y varios meses de preparación se ofreció un coctel que sorprendió en todo.

El área de la piscina del Centro Social Hondureño Árabe jamás había tenido un montaje tan grande y con más de mil invitados que llegaron a compartir y disfrutar después de intensos días llenos de optimismo por los negocios internacionales y la inversión.

La Secretaría de Relaciones Exteriores presidida por Mario Canahuati convocó una vez más a todos los participantes nacionales e internacionales que se hospedaron en la mejor ciudad del país: San Pedro Sula.

Esta ocasión fue muy especial. Fue para festejar que el “Honduras is open for business” fue todo un éxito y ahora, gracias a esta original iniciativa, la nación tiene muchas esperanzas de que vengan inversionistas internacionales a ofrecer fuentes de trabajo a miles de hondureños por medio de sus empresas.

Coctel

A las ocho de la noche, con un majestuoso montaje en un escenario instalado en la piscina del club, comenzó esa amena celebración.

Se buscó un espectáculo de lujo para despedir a las delegaciones.

Esa noche se presentó el show “Acuaecidos”, un dúo de bailarines de la compañía Danzabra de Artes Escénicas de Tegucigalpa que con la música instrumental de la orquesta de cámara de la escuela de música Victoriano López se contonearon y danzaron en una escena nunca antes vista por el auditorio.

Después de 14 minutos de espectáculo, el ceibeño Guillermo Anderson llegó con su guitarra y su banda para amenizar la cita social del HOB 2011. Como era de esperarse, arrancó sonoros aplausos.

Los invitados departieron y gozaron del ameno ambiente en el coctel de clausura que tuvo esencia de orgullo nacional, ya que la decoradora Alexandra Lockmer escogió la brassavola digbiana para engalanar los espacios de la recepción, causando un efecto sofisticado y a la vez muy nuestro.

Aunque las horas pasaron y la fiesta concluyó al amanecer, los convocados tuvieron el privilegio de disfrutar de una noche inolvidable y jamás antes organizada en la capital industrial.