Nacido en la tierra del gran poeta nicaragüense Rubén Darío, Tino López Guerra, dejó su huella en el folclore hondureño con su “Corrido a Honduras” un tema tarareado por la mayoría de los catrachos que ayer recordaron sus 100 años de nacimiento.
El compositor de “no hay otro pueblo más macho que el pueblo catracho del cual vengo yo” nació un 20 de julio de 1906, en Chinandega y era hijo del médico Eduardo López Robelo y Celina Guerra.
No pasó mucho tiempo antes que diera a conocer sus dotes de artista como compositor y a la vez poeta, escribiendo música romántica.
Como todo soñador fijó su horizonte en Estados Unidos, país donde residió por varios años, regresando de nuevo a la patria que tanto amó como lo demostró en la composición de sus corridos que la han dado a conocer por todo el mundo.
Corrido
“Tres flores para ti” y “Chinita corronga” le dan salida a sus ansias juveniles y su música comienza a tomar una característica definida: los corridos.
Tino López.
Su música va más allá de su patria y le canta a los demás países de Centroamérica y a México, lo declaran “El Rey de los corridos”.
Su música y su poesía viven aunque él haya desaparecido físicamente el 19 de julio de 1967.
Se casó con Consuelo Rosales, a quien le compuso una ranchera “Mi Consuelo”.
De su matrimonio nació Tino López Rosales y María del Socorro López, quien es dos años menor que su hermano.